Keira ya es una estrella. En pocos años, casi adolescente, logró un crecimiento meteórico y fama internacional. Pero no fue su atractivo físico la principal arma de su consagración, sino su capacidad de interpretar los papeles más variados.
Hace poco, la actriz estuvo muy cerca de ganar el Globo de Oro por su trabajo en el filme Expiación, estrenado esta semana en la Argentina. Sin embargo, los críticos coinciden en que su consagración es inminente y no descartan algún premio Oscar. El filme cosechó siete nominaciones para la entrega de este año.
La protagonista de Piratas del Caribe siempre fue señalada por su delgadez, que algunos calificaron de anorexia, pero también por sus cambios de look, que arrastran a su paso multitudes de fotógrafos y marcan la tendencia en todo el mundo.
?Acepté el papel de Expiación porque el guión me hizo llorar y eso hace que valga la pena interpretarlo. No leí la novela en la que está basada la película, Atonement, de Ian McEwan, antes de mi primer contacto con el guión, aunque sí lo hice después, porque quise profundizar en el personaje?.
?No filmé esta película en busca de un Oscar, sino porque lo importante es interpretar papeles que gusten a la gente?, sentenció la actriz.
Knightley fue candidata al Oscar como la mejor actriz por Orgullo en 2006. Su debut en el séptimo arte fue en el filme Dos mujeres, de 1994. En 1999 desembarcó en Hollywood, con una participación en Star Wars - Episodio I: La amenaza fantasma, en la que interpretó a Sabé, la encargada de suplantar a la Princesa Amidala.
También jugó un rol secundario en la ganadora del Oscar a Mejor Película Belleza Americana, en 2001.