David Hicks, quien fuera declarado culpable de apoyar a grupos terroristas, fue liberado el sábado de una prisión australiana tras completar una condena que le impuso los Estados Unidos por ayudar a la red Al Qaeda. Hicks se convirtió en la primera persona condenada por un tribunal de crímenes de guerra norteamericano desde la Segunda Guerra Mundial, después de que en marzo se declaró culpable de proporcionar apoyo material a una organización terrorista.
Hicks, capturado cuando peleaba con el Talibán en Afganistán en diciembre del 2001, pasó más de cinco años en un campo de prisioneros de guerra de Estados Unidos en la base naval de Bahía de Guantánamo, en Cuba. Finalmente fue devuelto a Australia para que cumpliera el resto de su condena.
El ex curtidor de pieles de canguro de 32 años fue liberado de la prisión de Yatala, del estado de Australia del Sur, donde fue recogido por su padre y su abogado y trasladado en un automóvil civil con escolta policial. Su padre, Terry, indicó que Hicks probablemente se disculpará por cualquier inconveniente que haya causado y agradecerá a sus simpatizantes por haberle ayudado a conseguir su liberación de la Bahía de Guantánamo.
"Habrá algún tipo de disculpa por lo que supuestamente hizo y por lo que la gente cree que ha hecho. Para él es importante que logre que su mensaje llegue a todas las personas, y le agradezco a todos los que lo han apoyado", indicó su padre. El abogado David McLeod y el mismo Terry Hicks indicaron que David Hicks sufre problemas psicológicos relacionados con su prolongada detención en Bahía de Guantánamo, pero ahora está concentrado en encontrar un trabajo para pagarse estudios universitarios sobre el medio ambiente.
Terry Hicks indicó que la prioridad de su hijo es regresar a "algún tipo de normalidad". Sin embargo, su vida fuera de la prisión estará lejos de ser normal, pues deberá estar sometido a controles estrictos de sus movimientos debido a que el gobierno australiano lo considera un riesgo de seguridad.