El invento que "delatará" los excesos de alcohol

Se trata del "Alcolest", un sistema que evita que el vehículo arranque si el conductor está ebrio. Fue creado por un diseñador industrial de La Falda, Córdoba. Cómo funciona

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La trágica muerte de su hermano en 2001, víctima de un conductor alcoholizado, llevó al diseñador industrial Luciano Lussello a buscar la forma de crear un sistema que impidiese que este tipo de accidentes fatales volviese a cometerse.

Como se encontró que en nuestro país nunca se había intentado disminuir los choques a través de algún mecanismo instalado en el propio auto del conductor ebrio, decidió crearlo él mismo. Así nació el Alcolest, un sistema que impide que el vehículo arranque tanto si el chofer bebió de más como si no lleva puesto el cinturón de seguridad.

"En enero de 2003 inicié los trámites de patente de mi invento, que terminaron en 2007", contó a Infobae.com Lussello, desde su casa de La Falda, en la provincia de Córdoba.

Cuando dio a conocer el Alcolest en los medios cordobeses, las autoridades de su ciudad se acercaron con la intención de poder utilizarlo en los vehículos municipales. Y Lussello no dudó en que la materialización de su proyecto se hiciese en La Falda, el lugar que lo vio nacer.

Desde el pasado jueves 20 de diciembre el Alcolest funciona en los camiones recolectores de basura y las palas mecánicas, y se busca extenderlo a toda la plaza del transporte público de la ciudad, así como también a los vehículos de los funcionarios públicos. "Los choferes estaban contentos, hubo una muy buena acogida", expresó en Infobae.com el intendente municipal de La Falda, Marcos Sestopal. Y hasta ahora no se han registrado incidentes.

Agregó Sestopal que la idea también cayó muy bien en un grupo de padres que, junto al gobierno de la ciudad, realiza tareas de prevención y controles de alcoholemia.

Cómo funciona
El Alcolest es un dispositivo de siete centímetros de largo por cuatro de ancho que se instala en los vehículos y actúa como un cortacorriente, impidiendo el encendido del mismo. Esto se produce cuando se registran dos situaciones: si el conductor no tiene colocado el cinturón de seguridad (instrumento que en un alto porcentaje evita la pérdida de la vida en caso de accidente), y si éste posee un nivel de alcohol en sangre que le impida tener plena capacidad de conducción, circunstancia que no sólo puede salvar su vida sino también la de terceros.

Este novedoso mecanismo se activa cuando el chofer se coloca el cinturón de seguridad. Antes de iniciar la marcha, el alcoholímetro reclama la primera medición y, si el nivel registrado excede los 0,5 miligramos por litro de sangre, el vehículo no arranca.

Asimismo, el sistema puede ser programado para repetir la medición en el recorrido. Si el conductor ignora la operación, el dispositivo deja de pasar la corriente y el vehículo se detiene. En el caso de los camiones municipales cordobeses, la prueba de alcoholemia se hace cada una hora y media.

Si el control de alcoholemia da positivo o se ignora el pedido del dispositivo para hacer la prueba, el vehículo no sólo se detiene sino que comienza a sonar en la cabina una sirena, que puede ser escuchada desde el exterior. "La idea es que la gente también participe", afirmaron desde el municipio.

Según destacó su creador, lo novedoso es que tiene una memoria que permite almacenar 400 datos. En ese sentido, es el primer dispositivo en el mundo que posee un historial tan amplio. Entre otras ventajas, este archivo permitiría saber cuántas horas condujo un mismo chofer de transporte público.

Nuestro país ostenta uno de los índices más altos al nivel mundial de muertes por accidentes de tránsito, gran parte de los cuales son atribuibles al estado de ebriedad de alguno de los partícipes del hecho. "Nosotros nos propusimos mostrar una señal al país, mostrar cómo La Falda es un lugar que quiere cambiar las cosas, una ciudad turística y sustentable", finalizó el intendente Sestopal.