Internados en hospitales de salud mental, siguen allí no por razones médicas, sino sociales. Las consecuencias: el agravamiento de su salud mental.
La Unidad Coordinadora de Salud Mental del Ministerio de Salud de la Nación señala que en los centros psiquiátricos de la Argentina hay cerca de 18.750 pacientes internados.
Al mismo tiempo, del total, el 80% permanece allí hace un año o más, mientras que el "60% de esos pacientes psiquiátricos continúan internados por razones sociales pasada la crisis que determinó el motivo original de la internación", indica Roxana Amendolaro, coordinadora del equipo de salud mental del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).
La abogada Stella García Vigo, secretaria letrada de la Defensoría General de la Nación, dice que "es alarmante es la cantidad de personas que en condiciones de alta siguen viviendo en los hospitales porque carecen por completo de continente social y económico".
Dos tipos de pacientes psiquiátricos
Según Eduardo Grande, presidente de la Asociación Argentina de Salud Mental, existen dos tipos de internados cuyas altas son complicadas de resolver.
Primero, están aquellos derivados de los juzgados, quienes esperan entre diez y quince días hasta que el médico legista de los tribunales les otorgue el alta; el segundo lugar están quienes fueron encontrados en la calle. Estos últimos, una vez que reciben el alta, no tienen hacia dónde ir y se transforman en pacientes crónicos.
Este segundo grupo, huéspedes eternos de los hospitales psiquiátricos, no cuentan con redes de contención social o familiar, son desempleados y no reciben ayuda del Estado. En consecuencia, permanecen internados y, con el tiempo, sufren la alteración de sus facultades mentales, según publicó el diario Clarín.