La "dama de hierro" de Wall Street, víctima de la crisis

La copresidenta del banco de inversión Morgan Stanley, Zoe Cruz, deja este 1º de diciembre ese puesto luego de 25 años de trabajo en la entidad, para convertirse así en la última baja por la crisis de las hipotecas

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El banco norteamericano anunció el relevo de Cruz en la noche del jueves y ocurre después de que la entidad anunciara a comienzos de mes que los ingresos de la compañía cayeron en u$s3.700 millones en septiembre y octubre, debido a la devaluación de las inversiones relacionadas con hipotecas de alto riesgo.

La marcha de Cruz -de 52 años y casada con Ernesto Cruz, un ejecutivo del grupo Credit Suisse- sorprendió a los analistas, pues estaba considerada como una de las mujeres más poderosas de Wall Street.

Cruz, criticada por muchos de sus colegas por su estilo de liderazgo, según el diario The Wall Street Journal, se mantuvo en 2005, durante la batalla por el timón de Morgan Stanley, fiel al impopular consejero delegado Philipp Purcell, a quien sustituyó en el puesto John Mack.

Morgan Stanley, que presentará resultados de su cuarto trimestre fiscal dentro de tres semanas, también anunció el nombramiento de Walid A. Chammad y de James P. Gorman como nuevos co-presidentes del banco de inversión.

Cruz se ha convertido en la última víctima de la crisis de las hipotecas de alto riego, después de que también rodaran cabezas en Merrill Lynch, Citigroup y Bears Stears.

El pasado 14 de noviembre Merrill Lynch nombró consejero delegado a John Thain, hasta entonces en ese mismo cargo en NYSE-Euronext.

Thain relevó en el puesto al presidente y consejero delegado, Stan O'Neal, cesado el 30 de octubre, apenas unos días después de que la entidad informara que había cerrado el tercer trimestre con una pérdida de más de 2.000 millones de dólares a causa de la crisis crediticia.

El puesto de consejero delegado de Citigrupo también quedó vacante el 4 de noviembre con la dimisión de Charles Prince, dos semanas después de que el mayor banco de los EEUU anunciara una caída del 57% de sus beneficios en el tercer trimestre por la crisis crediticia, el mayor descenso en los últimos tres años.