El Papa potencia la región con otros cuatro cardenales

De las 23 nuevos purpurados, cuatro provienen de la región y dos de los Estados Unidos, donde viven la mitad de los más de mil millones de católicos que hay en el mundo

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Los nuevos cardenales latinoamericanos son los argentinos Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales y Estanislao Esteban Karlic, arzobispo emérito de Paraná; el arzobispo de Monterrey (México), Francisco Robles Ortega, y el de Sao Paulo (Brasil), Odilio Pedro Scherer.


Todos, menos Karlic, tienen menos de 80 años, por lo que podrán entrar en un eventual cónclave para la elección de un nuevo Papa. El arzobispo emérito de Paraná al ser octogenario no es elector, según la normativa vaticana.



Los norteamericanos son Daniel DiNardo, arzobispo de Galveston-Houston, y John Patrick Foley, pro-Gran Maestro de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén, que trabaja en la Curia vaticana.

Lugar donde vive el 43 por ciento de los católicos del mundo, América Latina pasa a contar desde este fin de semana con 34 cardenales, de ellos 21 electores.



Scherer es el arzobispo de Sao Paulo y con este nombramiento el Papa ha querido agradecer a Brasil y al purpurado la acogida que le dispensaron el pasado mes de mayo cuando visitó la ciudad y el santuario mariano de Aparecida, donde inauguró la V Conferencia General del Celam, y la labor pastoral desarrollada.


Tras Brasil, el segundo país por número de cardenales es México, que con el arzobispo de Monterrey pasará a tener seis, de ellos cuatro electores.



Le sigue a la Argentina, con cuatro, de ellos dos electores; Colombia con tres, Chile con dos (uno elector) y Venezuela, Nicaragua, Puerto Rico, República Dominicana, Cuba, Ecuador, Honduras, Perú, Bolivia y Guatemala cada uno con un cardenal.


Los purpurados de Nicaragua (Miguel Obando y Bravo), Puerto Rico (Luis Aponte Martínez) y Ecuador (Antonio José González Zumárraga) son octogenarios, por lo que no pueden participar en un cónclave, pero si pueden ser elegidos Papa, como establece la normativa vaticana.



Costa Rica, El Salvador, Panamá, Paraguay y Uruguay son las únicas naciones latinoamericanas que no cuentan con un cardenal.


Con los nombramientos de los dos norteamericanos, los EEUU pasan a tener 17 cardenales, de ellos 13 electores, lo que lo coloca en el segundo país del mundo en número de purpurados tras Italia y antes de España.



Con los nombramientos de los cuatro latinoamericanos y los dos norteamericanos Benedicto XVI ha querido también potenciar y reconocer a la iglesia del "continente de la esperanza", como le llamó en su día Juan Pablo II y reiteró el Papa Ratzinger el pasado mayo en su primera visita a América.


El nombramiento como cardenal del argentino Leonardo Sandri, que fue desde el año 2000 Sustituto de la Secretaria de Estado ("número tres del Vaticano), se daba por hecho, después de que en junio pasado fuera nombrado prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales.



Sandri es conocido como "la voz del Papa", ya que era quien leía los discursos y mensajes de Juan Pablo II, cuando el Pontífice polaco en los últimos meses de su vida tenía graves dificultades para hablar y delegaba en él.