El nuevo precio del paco

En los últimos meses incrementó considerablemente el valor del cigarrillo de la droga más devastadora del país. Un adicto puede fumar hasta 20 unidades por día. De cuánto es y qué implica la suba de este narcótico

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El cigarrillo de paco, hasta ahora caracterizado por ser la droga 'más barata' y más destructora, dejó de costar $1 hace meses en las calles. El nuevo precio arranca desde los $2 y puede subir hasta 4 ó 5 pesos, según el caso o la hora del día. Así lo confirmaron fuentes del ámbito de la salud, especialistas en tratamiento, prevención e investigación de este flagelo consultados por Infobae.com.

Como producto de un mercado (ilícito, pero de compra-venta finalmente) el incremento del valor de esta pasta base elaborada a partir de los residuos de la cocaína, procesada con otros componentes, como queroseno, cloroformo o carbonato de potasio, puede leerse como un lamentable consecuente de varios posibles fenómenos.

Uno de ellos es el propio negocio de los "dealers" o del llamado "trafi-adicto" (quienes para lograr sostener su propio consumo distribuyen y venden droga). Dentro de esta perspectiva, se incluye la hipótesis que bien grafica la frase "el primero te lo regalan, el segundo te lo venden".

Considerada así, la causa del incremento se debería principalmente a la rentabilidad. El adicto al paco puede fumar por día, en promedio, 10 a 15 cigarrillos. Suponiendo que la droga se logró al menor precio actual -2 pesos- entonces, al mes tendrá que gastar entre 600 y 900 pesos en lugar de $300 a $450 como ocurría en el inicio de la comercialización.

"Pero el precio varía según el momento, la 'cara del cliente'. Esta droga que arrancó costando un peso aumentó en los últimos meses. Una posibilidad es que haya ocurrido que para imponerlo lo promocionaran, captando a la clientela y luego, aumentándolo. El adicto va a pagar el nuevo precio por su condición", explicó la Comisario Marta Confralone Gregorian, Jefa División Prevención Social de las Toxicomanías de Policia Federal Argentina (PFA).

Se estaría, de esta manera, ingresando en una nueva etapa de la expansión de este narcótico donde se habría superado "la instalación", iniciada mayoritariamente en barrios marginales.

"Los traficantes saben que un incremento en el precio de la droga redundará en mayores ganancias y que el aumento no implicará una disminución del consumo como puede ocurrir con otros productos desde el momento en que es adicción", advirtió el Dr. Ricardo Eugenio Nadra, coordinador del Consejo Asesor de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la lucha contra el Narcotráfico (Sedronar).

El aumento "ya se viene produciendo hace meses, según la zona y el caso. Esto no significa que la droga sea más pura, sino que es la misma basura, no se aplica en este caso 'a mayor calidad, mayor precio'", agregó el médico psiquiatra.

Otra hipótesis del incremento de precio es la que dicta la ley de oferta y demanda. Es la más negativa. "Puede estar hablando de un mayor consumo. Por eso los esfuerzos de trabajo apuntan tanto a la oferta ?intentando disminuir las bocas de expendio- como a la demanda, tratando de crear anticuerpos o fuerzas suficientes para que no siga incrementando el consumo", advirtió Confalone Gregorian.

"El vendedor muchas veces hace usufructo de la desesperación del adicto agudo y durante el día se lo van vendiendo más caro hasta 3, 4 y 5 pesos", agregó.

En este sentido, recientemente, la Federación de Organizaciones no Gubernamentales de la Argentina para la Prevención y el Tratamiento del Abuso de Drogas (FONGA) advirtió que el consumo había crecido 500% en tres años en la Argentina.

"Pero el precio no está vinculado directa y solamente con el consumo de la sustancia. Hay un tema comercial detrás que está relacionado también con la instalación del producto, por decirlo de alguna manera. Desde mi óptica, no creo que modifique el panorama de lo que representa el paco como peligro", señaló Rubén González, presidente de la entidad.

El mayor consumo "lo detectamos a partir de aproximaciones hechas en personas en tratamiento donde se detectaba la presencia de la sustancia. Antes uno de cada 10 tenía relación con el paco luego, ese número llegó a 5 personas que lo habían experimentado o consumido".

El Dr. Nagra, "estamos tratando a estos chicos y se está trabajando mucho en la prevención, en el consumo hay muchos aspectos sociales. El consumo subió en los últimos años, pero se estabilizó por las campañas".

Es que justamente y desde este punto de vista, el aumento del precio también puede estar indicando una estabilización del consumo. "No hay que olvidar que esto es un negocio para los traficantes. Para sostener la ganancia deben subir el precio: en el caso del paco, no se trata de una droga tan masiva como la marihuana que en el ranking de drogas ocupa el noveno lugar. Los 'narco' nunca van a salir perdiendo", dijo.

"La única buena noticia que puede haber en relación a la droga es su eliminación del mercado, no hay que basarse en el precio para concluir sobre el consumo", respondió el Dr. Nagra.

El incremento que descuentan los expertos, no ocurre con el paco es el estacional. "En el caso de drogas como el éxtasis o las pastillas, se produce que en el verano sufre un incremento por su relación con la noche. Esto no pasa con el paco", explicó Confalone Gregorian.

Lo seguro es que algo significa el aumento reciente y la consecuencia: mayor presión sobre un adicto que perdió capacidad para decidir sobre el consumo, siendo muchas veces empujado a lograrlo "como sea", ingresando en un circuito en el que se complica cada vez más su situación.