La Asociación de Travestis Argentina (ATA), que nuclea a quienes venden sexo en el Rosedal, decidió tomarse un tiempo para ver si acepta o no el plan del gobierno porteño para crear una zona roja hacia las inmediaciones del Planetario.
Al parecer, los travestis esperan en realidad que asuma el nuevo gobierno porteño en diciembre para reanudar el diálogo. Sin embargo, desde el Ministerio de Medio Ambiente afirmaron que "el plan sigue en pie", según publicó La Nación.
A la controversia se suma el hecho de que desde ATA pretenden que ese ministerio se convierta en el nexo para la creación de un "organismo porteño de pluralidad sexual y de género". "Queremos igualdad de oportunidades y no que nos envíen a una zona roja", dijeron desde esa agrupación.
La idea originaria era instalar baños químicos, un guardarropas y mejorar la iluminación en la Avenida Casares, entre Sarmiento y Figueroa Alcorta. A su vez, estaba contemplada la contratación de cuatro guardaparques, para otorgar seguridad al lugar.
Por su parte, el ministro de Medio Ambiente, Juan Manuel Velasco, explicó que "hay demandas de los travestis que superan el alcance de este ministerio. Pero somos optimistas y creemos que la idea se va a concretar".