El británico Lewis Hamilton dio este domingo un paso de gigante hacia el título mundial de Fórmula 1 al imponerse en el accidentado Gran Premio de Japón y aprovecharse del abandono de su gran rival, el español Fernando Alonso.
El finlandés Heikki Kovalainen fue segundo y su compatriota Kimi Räikkönen, tercero, tras una caótica carrera bajo la pertinaz lluvia que cayó sobre el circuito de Fuji.
A falta de dos pruebas para el final del campeonato, Hamilton amplió su ventaja a 12 puntos sobre Alonso, compañero en McLaren-Mercedes. Räikkonen también se acercó al segundo lugar del español, que sólo tiene cinco puntos de ventaja sobre el piloto de Ferrari.
La carrera arrancó bajo una copiosa lluvia que obligó a dar la salida con el "safety car" por delante de los bólidos. Ni siquiera hizo falta que se lanzara la prueba para que ocurrieran ya cosas.
Los primeros en verse perjudicados por la caprichosa meteorología de Fuji fueron los Ferrari, que arriesgaron más de la cuenta en busca de dar un golpe al campeonato de pilotos y montaron neumáticos intermedios.
La lluvia no remitió y el brasileño Felipe Massa, que tuvo una carrera muy accidentada, sufrió su primera salida cuando todos los bólidos rodaban a velocidad controlada. En esas condiciones, ambos Ferrari decidieron entrar en boxes para cambiar gomas, lo que los envió a las últimas posiciones.
Sin embargo, con el agua cubriéndolo todo, cualquier cosa podía suceder aún, como demostró la recuperación posterior de los bólidos rojos (Massa terminó sexto) o el hecho de que el alemán Sebastian Vettel liderara buena parte de la prueba a bordo de su Toro Rosso.