Una vecina del barrio porteño de Flores pidió a las autoridades de la Ciudad una respuesta ante el peligro de derrumbe que registra su casa, que está afectada por un túnel abandonado que pasa por debajo de la vivienda que iba a ser usado para el paso de subtes.
Liliana Rizzo vive junto a su marido y cuatro hijos en la casa situada en Crisóstomo Álvarez 3447, que permanece apuntalada desde hace años ante la posibilidad de un desmoronamiento.
"Me quiero ir de acá porque esto es una bomba de tiempo y corremos el riesgo de irnos 12 metros para abajo", afirmó la mujer a Télam y señaló que su reclamo fue elevado tanto al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y a la empresa de subterráneos.
"Todo el problema empezó en la época de (el intendente de la última dictadura Osvaldo) Cacciatore, cuando se empezó a construir un túnel que iba a servir para los subtes que iban a los talleres desde la estación Plaza de los Virreyes", explicó.
Pero, según Rizzo, el emprendimiento no se continuó sobre esa traza "debido a que encontraron napas subterráneas y, entonces, la dejaron abandonada".
En 1999, la casa de Rizzo comenzó a registrar fisuras que dos años más tarde se transformaron en "grietas impresionantes" que obligaron a Defensa Civil a apuntalar la vivienda.
La mujer explicó que hay varias casas en la misma situación que la de ella y se mostró muy preocupada por la serie de robos que sufrió en las últimas semanas.
"No puedo cerrar el portón del garage porque se mueve la casa y por eso entraron al living y se llevaron todo", contó.