La lucha contra el cáncer linfático continúa

"Existe esperanza para el paciente" es el lema de una serie de actividades que se van a desarrollar en la Ciudad en el marco del día mundial por la concientización sobre esta enfermedad. Qué es el linfoma y cómo se puede tratar

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El 15 de septiembre es el Día Mundial de la Concientización sobre el Linfoma. Por eso, Linfomas Argentina organizó una muestra que incluirá charlas ofrecidas por especialistas y números musicales. La cita es en el Centro Cultural Borges (Viamonte esquina San Martín, Ciudad de Buenos Aires) el viernes 14 y sábado 15, de 10 a 19, con entrada libre y gratuita.

Esta asociación sin fines de lucro montó la exposición en base a intervenciones y objetos realizados por pacientes, médicos y cuidadores e inspirados en ellos. Intentan reflejar las pasiones de todos aquellos "tocados" por el linfoma de alguna manera, y contar sus historias de vida. Se podrán ver pinturas, fotografías, murales y afiches.

Haydée González, presidenta de la organización, afirmó en su página web: "Estamos muy orgullosos de renovar nuestro compromiso con la comunidad en este cuarto Día Mundial de la Concientización sobre el Linfoma". A través de todas estas actividades, "estamos seguros de que la población podrá tomar conciencia de que existe esperanza para el paciente con linfoma", agregó.

Qué es el linfoma
De acuerdo al portal Dmedicina.com, se trata de una proliferación maligna de linfocitos (las células defensivas del sistema inmunitario), por lo general dentro de nódulos o ganglios linfáticos. También puede afectar otros tejidos como el hígado y el bazo.

Esta enfermedad produce una merma en el funcionamiento del sistema inmunológico, problema que puede hacerse más severo si se disemina la enfermedad. Además, si llega a la médula ósea se puede producir anemia u otras modificaciones en las células de la sangre.

Se puede reconocer la enfermedad a partir de ganglios linfáticos que aumentaron su tamaño, volviéndose palpables en ingle, axilas o cuello. Sin embargo, suele suceder que los órganos afectados estén ubicados mucho más adentro del cuerpo, dificultando el diagnóstico.

Tratamiento
Las terapias más extendidas para tratar el linfoma son la quimioterapia y la radioterapia. Sin embargo, gracias a los avances de la tecnología, a partir de los bancos de células madre hay una nueva salida para mejorar la calidad de vida del paciente.

La utilización del trasplante autólogo de células madre en linfomas data de la década del '80 en la Argentina (exactamente fue implementado en 1988 por la Clínica Independencia), aunque ya era corriente en Europa y los Estados Unidos.

La posibilidad de almacenar células madre de la sangre del cordón umbilical al nacimiento permitió contar con células del propio paciente que seguramente no están afectadas por el linfoma para el tratamiento de esta enfermedad.

Román Bayo, director médico de Matercell, el primer banco privado de células madre de sangre de cordón umbilical ?tanto de la Argentina como de América del Sur-, contó a Infobae.com cómo funciona un establecimiento de estas características, y cómo su creación es una posible alternativa para el tratamiento del cáncer linfático.

"Tanto el cordón umbilical como la placenta son órganos que el bebé deja de necesitar cuando nace. Estos reciben un aporte sanguíneo durante la gestación", explicó el doctor.

Esa sangre ?rica en células madre- es extraída inmediatamente después de producido el nacimiento y trasladada rápidamente al laboratorio. Allí, se procede a separar los glóbulos blancos de los rojos y del plasma, "que no tiene sentido almacenar e incluso podría resultar perjudicial si quedan glóbulos rojos en exceso", aclaró Bayo.

"Los glóbulos blancos, que es la fracción celular donde están las células madre, se colocan en bolsas de un plástico especial que resiste muy bajas temperaturas junto con una mezcla crioprotectora, y se llevan a un freezer computarizado especial, en el que la temperatura se va perdiendo de a poco, de manera controlada, hasta alcanzar los -80º", explicó.

Es en ese momento cuando se pasa la muestra a una serie de tanques con nitrógeno líquido, donde quedan almacenados a -196º.

Bayo señaló que "en el tratamiento de linfomas se utiliza mucho más el trasplante autólogo" es decir, aquel en el que se usan las células madres del propio paciente, luego de haber recibido quimioterapia. También puede realizarse el trasplante alogénico (cuando el donante es un familiar o una persona compatible). "Éste se utiliza generalmente cuando es un paciente refractario que tiene un mal pronóstico y en el que falló el trasplante autólogo", explicó.

Para el doctor, el trasplante autólogo las células madre de sangre de cordón umbilical sería el ideal, porque éstas están absolutamente libres de enfermedad.

"Por el tiempo de duración congeladas y sumergidas en nitrógeno líquido (que es un tiempo probablemente indefinido), las células madre de la sangre de cordón umbilical pueden llegar a servir para tratar el linfoma, sobre todo cuando es imposible realizar un autotrasplante con células madre provenientes del propio paciente, porque se encuentran afectadas por la enfermedad.