El triunfo de Guillermo Vilas en el Abierto de los Estados Unidos cambió radicalmente la forma de ver tenis en nuestro país, por no decir que fue el puntapié inicial para que el denominado deporte blanco se convirtiera poco a poco en una pasión de masas.
La resonancia de aquel título en Forest Hill fue tal que pasó desapercibida la hazaña lograda un día antes por Claudia Casabianca, que significó nada menos que la primera victoria de una tenista argentina en juveniles en torneos de Grand Slam.
Casabianca, a los 17 años, logró el 10 de septiembre de 1977 escribir su nombre en el tradicional Abierto de Estados Unidos al vencer a la jugadora local Lea Antonopolis por 3-6, 6-4 y 6-3.
"Me acuerdo de un montón de cosas de ese día. A la mañana estuve desayunando con Guillermo Vilas, después me fui a entrenar, a ducharme, luego a jugar el partido, donde estaba sola, porque no había argentinos. Me acordé de mi mamá, eso me dio fuerzas para ganar el campeonato mundial, así que ahora, 30 años después, vamos a festejar las dos juntas", le cuenta Casabianca a Infobae.com.
El triunfo en el juniors juvenil le abrió a la jugadora argentina un gran futuro profesional que luego no pudo materializar, aunque logró llegar al puesto 36 del ránking mundial en la antesala de su retiro, a los 26 años.
La tenista tuvo en 1977 su mejor año como juvenil: apoyada por la Asociación Argentina de Tenis, había ganado un par de torneos en la gira norteamericana y fue la gran sorpresa en el US Open. Su victoria final tomó trascendencia al derrotar en las instancias decisivas a las tres mejores jugadoras del mundo en juveniles.
Superó en cuartos de final a la checa Hana Mandlikova (número dos en aquel momento), en semifinales a la también checa Hana Strachanova (número tres) y en la final a la número uno, la local Antonopolis.
El triunfo llegó el sábado 10, justo cuando Vilas logró el pase a la final del Abierto y fue muy significativo para la Argentina, que días después la recibió junto a Willy como una verdadera estrella.
El periplo por los Estados Unidos, Casabianca lo compartió con la cordobesa Ivana Madruga y Liliana Giusani, quienes debían regresar a Buenos Aires la noche de la final entre Vilas y Connors.
Casabianca siempre recordó ese hecho como un momento muy especial de su vida ya que estuvieron en Forest Hills hasta el tercer set -en un momento se cruzó con la ganadora de mayores Chris Evert, quien la felicitó- y al inicio de ese parcial partieron rumbo al hotel a buscar las valijas y dirigirse al aeropuerto.
Al llegar no pudieron evitar ver el tramo final del encuentro por televisión y allí decidieron cambiar los boletos para el día siguiente, vuelo que compartieron con Vilas.
-¿Cómo fue eso?
-Yo había cambiado un ticket para viajar en el avión con Vilas. Lo que pasa es que él viajaba en primera y yo, en clase turista. Había una cortina que separaba una de otra, y en un momento él preguntó quién era la que había ganado Forest Hills. La gente que estaba ahí me señaló y Vilas me invitó a viajar en primera con él. Fue todo un sueño para mí porque era mi ídolo? Fue muy interesante.
-¿Y cuando llegaron?
-Había un montón de periodistas y Vilas me dice: '¿ves?, toda esta gente te está esperando a vos'. Yo me reía, bajamos juntos? fue el sueño de mi vida porque ahí salté a la fama.
Caer y volver a levantarse
La ex tenista no logró grandes objetivos en su vida profesional y luego de retirarse posó desnuda para revistas eróticas y protagonizó películas de tono similar. En 1993 fue procesada al encontrarse en un allanamiento en su casa de Olivos 180 gramos de cocaína, consigna la agencia Noticias Argentinas.
Sin embargo, Casabianca asumió sus errores y en un cambio radical de su vida se dedicó a la enseñanza de tenis a chicos con síndrome de Down, una tarea que abrazó con pasión y la involucró no sólo en la docencia sino también en creadora de espacios deportivos y sociales para estos chicos.
En 2006, la Cámara de Diputados de la Nación sancionó un proyecto de apoyo al "Programa Integral de Tenis para niñas y niños con o sin discapacidades" dirigido por Casabianca.
La función del Programa Integral de Tenis consiste en el dictado de clases gratuitas y grupales a todos los niños a partir de los nueve años de edad, incentivando y estimulando a quienes lo practican.