Al brasileño Kaká le costó llegar virgen al matrimonio, según reconoció el futbolista del Milan en una entrevista que publica hoy la revista alemana Vanity Fair.
"Decidimos llegar vírgenes al matrimonio", afirmó Ricardo Izecson dos Santos Leite, más conocido como Kaká. "La Biblia dice que el amor verdadero se alcanza con el matrimonio".
El jugador de 25 años conoció a su actual esposa en Brasil, cuando él tenía 19 años y ella 15. "Tuvimos que mantener la paciencia durante tres años porque yo me fui a Italia y ella era muy joven para seguirme", expuso.
Kaká confesó que debido a sus convicciones religiosas intenta evitar las tentaciones y en Italia no acostumbra a salir mucho por las noches, a lo sumo para festejar las victorias de su equipo. "Y entonces me llevo también a mi mujer", añadió.
"Cuando mi esposa estaba todavía en Brasil hicimos un pacto: se podía salir con los amigos pero a medianoche volvíamos a casa para llamarnos por teléfono".
Kaká, perteneciente a la Iglesia Evangélica, agregó en la entrevista que atribuye a Dios el haberse recuperado de una fractura de columna vertebral sufrida en un accidente cuando saltaba de un trampolín. "Podía haber quedado inválido, pero Dios me salvó".
Kaká reconoció en la publicación alemana que muchos de los niños brasileños sueñan con ser futbolistas para salir de la pobreza y de las favelas, aunque precisó que ése no fue su caso. "En mi equipo siempre fui el más rico. Cuando podía, me llevaba a mis compañeros a casa a comer".