"Cuando me dijeron que estaba viva, pensé en que Dios me la devolvió y nada más. Es increíble. Yo la había visto sin vida y después al verla de vuelta y ver que se movía... Me demostró que quiere estar con nosotros", relató su madre.
A sus padres les informaron que la pequeña había fallecido al nacer, a las seis de la mañana, y recién cuatro horas más tarde descubrieron que en realidad estaba viva gracias a que un morguero la escuchó llorar.
El hecho ocurrió el lunes pasado en un policlinico de la ciudad bonaerense de Monte Grande.
"Yo ya tenía el acta de defunción en la mano, tenía los papeles para el terreno y el cajoncito. Hasta que ella me aviso por teléfono que estaba bien", relató su padre, conmocionado.
En tanto, Mario Porcela, el director del centro de salud donde nació la niña, dijo a Radio 10: "La intención del hospital es explicar las causales de por qué la chiquita no tenía signos vitales al nacer".
"Ahora, la niña está estable pero con riesgos, como todo niño prematuro", agregó.