El sexo masculino parece tener una imposibilidad de pronunciar la palabra "perdoname". Muchas veces se dan cuenta de que están en un error pero reconocérselo a sus parejas es una tarea casi imposible.
El diario Corrientes Noticias descubrió los motivos por los cuales se les hace tan difícil expresar con palabras su arrepentimiento.
* Basta de problemas: los hombres relacionan el disculparse con reavivar el conflicto. Odian discutir y harán cualquier cosa para evitarlo; incluso quedarse callados.
"No es que uno no quiera pedir disculpas, sino que buscás no seguir con la discusión, ya que las mujeres son especialistas para volver todos los temas eternos y dramáticos", explicó Pablo.
* Un gesto vale más que mil disculpas: ellos aseguran que no hay nada mejor que un buen regalo para dejar un conflicto en el olvido. Los hombres aseguran que "a las palabras se las lleva el viento", pero un gesto permanece por siempre.
"Personalmente, cuando la cosa no es tan importante prefiero enmendar mi mala onda con un regalo o siendo cariñoso con ella. Es otra forma de pedir perdón y reconocer que la embarramos", destacó Alberto.
* La fuerza del orgullo: a muchos hombres simplemente no les gusta pedir perdón. Prefieren esperar que el problema pase por arte de magia.
"De repente uno sabe que metió las patas, pero por una cuestión de orgullo y de no dar el brazo a torcer, preferimos hacernos los tontos", reconoció Ignacio.