Según un informe elaborado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), que se dio a conocer ayer en todo el mundo, como "un llamado a la acción para plantear estrategias para liberar el potencial del crecimiento urbano, y llamar rápidamente a la acción pata adoptar medidas preventivas a fin de prepararnos para el futuro".
Los investigadores determinaron que "estamos ante una segunda ola de urbanización mundial: la primera tuvo lugar en países desarrollados, ahora en ciudades de países en vías de desarrollo.
En 1900, en todo el mundo, de cada diez habitantes uno era urbano; en 1950, tres de cada diez; ahora, uno de cada dos vive en una ciudad".
El documento destaca que el aumento de la población urbana de la última década no se debió tanto a una migración interna, sino a las consecuencias de migraciones anteriores: jóvenes que dejaron el campo para estudiar o conseguir trabajo, y se reproducen en las ciudades.
"Esta segunda ola es irreversible, y expresa la voluntad de la población de buscar un nuevo hábitat", indicó María del Carmen Feijoó, oficial de enlace del Fondo de Población de la ONU en la Argentina. Feijoó advirtió que "se corre el riesgo a futuro de tener problemas de sostenibilidad", respecto del uso del agua y el manejo de los residuos: "Esta huella ecológica ligada con el nivel de la riqueza tiene un fuerte impacto sobre el cambio climático", señaló.
Si bien los estudios determinaron que un 50% de la población mundial vive en ciudades, América del Sur es la porción del planeta en la cual el fenómeno se da en mayor porcentaje: 82, por encima de Europa (72%), Estados Unidos-Canadá (81), Oceanía (71), Asia (41) y África (39).
La Argentina se encuentra detrás de Venezuela (94 por ciento) y Uruguay (92) y Paraguay, con el 60%, es el país más "ruralizado" de Sudamérica. Un dato a destacar es que si bien Venezuela y Uruguay superan en porcentaje de población urbana, la Argentina tiene un territorio mucho más amplio que esos países.
Para la Argentina se prevé una tasa de crecimiento urbano del 1,2%, se espera que en el 2050 la población alcance los 51,4 millones de personas, y actualmente se calcula que hay 0,1 habitantes por hectárea en zonas cultivables.
Las estadísticas proyectadas por el UNFPA destacan que el año próximo más de la mitad de la población mundial, 3.300 millones de personas, estarán residiendo en zonas urbanas: de ellos, el 52% en ciudades pequeñas, de menos de 500 mil habitantes.
"En 1975 había solamente tres centros urbanos de más de diez millones, y en el 2005, veinte, entre ellos, Buenos Aires. Para América Latina este proceso ha sido muy rápido, y tienen como característica que el crecimiento y consolidación de la pobreza", indicó Feijoó.
Por ello, remarcó que desde el UNFPA se recomienda a todos los gobiernos luchar para la "erradicar la pobreza extrema y el hambre, para mejorar la calidad de vida de los pobres, porque las próximas batallas se librarán en los suburbios del mundo.
El documento sugiere además "aceptar el derecho de los pobres a residir en la ciudad, y abandonar los intentos de desalentar la migración e impedir el crecimiento urbano".
También "adoptar una visión amplia y a largo plazo del uso del espacio urbano. Esto significa, entre otras cosas, proporcionar tierras dotadas de servicios mínimos para construir viviendas y planificar de antemano a fin de promover el uso del suelo sostenible, tomando en cuenta las zonas circundantes, más allá de los límites de la ciudad, para minimizar la huella ecológica".