En un curioso estudio realizado por Carphone Warehouse y la London School of Economics, titulada "Mobile Life 2007", se puso de manifiesto, entre otras cosas, que los ingleses prefieren dejar el alcohol, el chocolate, el sexo, el té o el café antes que vivir sin su teléfono móvil más de un mes.
El estudio se ha basado en una encuesta online a 1.256 adultos con edades comprendidas entre los 16 y los 64 años, además de un experimento etnográfico durante el cual se privó a un grupo de 24 personas de sus teléfonos móviles durante una semana.
Una de cada tres personas no prescindirían de sus teléfonos móviles ni siquiera "por un millón de libras o más", y las mujeres lideran el grupo más reticente a prescindir del celular.
Del grupo de 16 a 24 años, el 22% querría más de un millón de libras para sacrificar su teléfono, frente al 16% al que esta cifra le parece suficiente. Lo curioso es que otro 16% afirma que no lo daría a ningún precio.
Y sin embargo, no resulta menos curioso que el 20% de los jóvenes adultos con edades comprendidas entre los 16 y 24 años afirme que siente que un teléfono móvil actualmente disminuye su calidad de vida.
El experimento etnográfico fue grabado en video para revelar los efectos de sus experiencias, que variaron desde la sensación de "absoluta libertad" a "la falta de control", según publica el portal vnunet.com.