Japón prorroga por otros dos años su misión en Irak

La medida fue aprobada por el Senado y extendió el plazo que expiraba el próximo 31 de julio. El gobierno japonés ofrece apoyo logístico a los EEUU en el país de Medio Oriente con vuelos de transporte de tropas y mercancías

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Esa medida ya había sido aprobada por la Cámara Baja el pasado 15 de mayo, después de que fuese decidida por el Gobierno.

Como se esperaba, la mayoría que tiene en el Senado japonés el partido gubernamental, el Liberal Democrático (PLD), y su socio del Nuevo Komeito, de extracción budista, derrotaron hoy a la oposición, que pedía el fin de la misión japonesa en apoyo de Irak.

A finales de marzo, el Gobierno del primer ministro, Shinzo Abe, aprobó ampliar durante dos años más la citada misión en el país árabe, que concluía el próximo 31 de julio.

Japón ofrece apoyo logístico a Estados Unidos en Irak con vuelos de transporte de tropas y mercancías que prestan tres aviones C130 y 200 militares de la Fuerza Aérea nipona, con base en Kuwait.

Esas fuerzas aéreas transportaban inicialmente efectivos japoneses entre Irak y Kuwait pero, tras la retirada de las tropas terrestres niponas en julio pasado, su trabajo consiste en desplazar personal y equipos del Ejército multinacional en la zona, incluidos los aeropuertos de Bagdad y Arbil.

El Ejecutivo nipón alegó ahora que, tras varias extensiones de sólo seis meses, era necesario contar con un período de tiempo más largo para continuar con ese apoyo logístico con una mayor estabilidad.

La Constitución pacifista japonesa redactada por los aliados tras la derrota de la II Guerra Mundial (1939-45) prohíbe la participación de Japón en programas de defensa colectiva y el envío de personal a Irak requirió de la aprobación de medidas especiales.

La colaboración militar nipona para la reconstrucción de Irak comenzó en diciembre del 2003 y fue prorrogada posteriormente en varias ocasiones. Las Fuerzas de Auto Defensa niponas fueron desplegadas en Samawa, en la provincia meridional iraquí de Muthana, para labores de reconstrucción desde comienzos del 2004 hasta julio pasado, cuando el Gobierno de Junichiro Koizumi decidió su retirada.

La participación de Japón en Irak está regulada por una normativa que permitía un despliegue por cuatro años, plazo que expira el próximo 31 de julio y que será ahora ampliado dos años más.