"Hasta hace unos años el Rivotril no tenía demasiado uso; era un recetario bastante modesto", indicó el profesional. Su boom actual puede compararse al que consiguió el Valium en la década del 70, según comentó el especialista.
Lo que preocupa a los profesionales es su aplicación en diversas dolencias, dado que actualmente es usado para superar trastornos de ansiedad, como sedante, y algunos hasta lo toman antes de subir a un avión.
"Nosotros, desde el Colegio de Farmacéuticos, pregonamos el control absoluto de su distribución y consumo. Pretendemos que no salga ningún producto del mostrador sin su respectiva receta", advirtió Squassini.
En esta dirección, admitió que la realidad indica que se oferta y vende en las droguerías sin ningún tipo de trabas. "Estamos instruyendo a nuestros socios para que estén prevenidos de sus efectos nocivos", hizo saber el titular del Colegio de Farmacéuticos y agregó que "a largo plazo genera trastornos psíquicos importantes".
Desde el lado del consumidor, explicó que éste debe preguntarse por qué y para qué lo está tomando. "Ése es el único camino para una ingesta racional", explicó.