Enojado con el técnico Miguel Russo, el "Mellizo" está a punto de jugar en el fútbol norteamericano como en 1967 lo hiciera Menotti tras quedar libre de Boca, con 29 años en la cédula, tres menos que los que hoy tiene Barros Schelotto.
Más tarde recalaron por aquellas tierras Pelé, el alemán Franz Beckenbauer y el delantero italiano Giorgio Chinaglia.
La llamada "fiebre o quimera del oro" de Estados Unidos se trasladó al fútbol en la historia del deporte y del espectáculo.
Sin embargo, culturalmente los deportes taquilleros de Estados Unidos siguen siendo el béisbol y el fútbol americano, así como el impactante básquetbol de la NBA.
Menotti, que irrumpió en Rosario Central en 1960 como un volante derecho de buena técnica y notable pegada de media distancia, pero por su 1.90 de estatura algo lento de movimientos en tres cuartos de cancha, llegó a la Selección en 1962 y fue titular hasta 1963.
Después pasó a Racing en 1964 -en el pase de la temporada- pero no anduvo bien. En Boca jugó entre 1965 y 66, pero alternó como suplente de Angel Clemente Rojas y el cerebral Norberto Menéndez.
El "Mellizo", nacido en La Plata el 4 de mayo de 1973, siendo una de las figuras del Boca de Carlos Bianchi entre 1997 y 2000, debió alternar con Marcelo Delgado a partir de ese año.
Entre otros jugadores boquenses que intentaron suerte en tierras norteamericanas figuró Elvio Adalberto Oviedo, delantero de la camada de Rubén Sánchez, Rubén Suñé, José Antonio Pla y Nicolás Novello.
Pero Menotti ya había emigrado a Brasil, donde jugó en Santos y Juventus de San Pablo.
No hace mucho, también viajó en busca de un contrato importante el lateral Diego Soñora. Todos, se piensa, van por el "sueño americano" como en los tiempos cinematográficos de los buscadores de 'pepitas de oro'.