Voceros de la Armada Argentina explicaron que una vez que se concluyó con las tareas de extinción de las llamas y de enfriamiento del barco, se inspeccionó las reas de la nave afectadas para evaluar la conveniencia de proceder a remolcarlo.
De acuedo con un comunicado firmado por el vocero de la Armada, capitán de navío Juan Pablo Panichini, la primera conclusión a la que llegaron los técnicos de la fuerza tras la inspección es que el "Irízar" es "náuticamente seguro", por lo que se lo puede llevar hasta Puerto General Belgrano. En ese sentido, se precisó que "las tareas de refrigeración con agua de las secciones externas posibilitaron el ingreso al interior para combatir o retardar el fuego y ya no existen focos ígneos.
De todos modos, desde el momento en que empiece a ser remolcado hasta que llegue a la mencionada base naval pueden transcurrir entre tres y cuatro días, dependiendo de la meteorología.
La intención de los efectivos que llevan a cabo el operativo es aprovechar el temporario buen clima que se registra en la región, el cual empeoraría en la próximas horas, de acuerdo con los pronósticos.
El incendio en el emblemático buque pudo ser extinguido luego de que oficiales de la Armada, en grupos rotativos de treinta, se turnaran durante casi 24 horas para combatir las llamas. Para ello, subieron al rompehielos cuatro motobombas que abastecían las líneas de mangueras utilizadas.
En torno al rompehielos hay cinco embarcaciones de la Armada, desde las que se asiste a la enorme embarcación: el destructor "Almirante Brown" (nave insignia de la Armada), las Corbetas "Robinson" y "Granville", y los avisos "Suboficial Castillo" y "Gurruchaga".
El buque se encuentra seriamente averiado, afectado en sus sectores de motores y generación de energía, por lo que su recuperación podría demorar un tiempo prolongado.