Los Piojos cierran una nueva fecha del Quilmes Rock

El cierre de la segunda jornada estuvo a cargo de Keane. Para hoy está prevista la esperada actuación del grupo de Ciro Martínez. Seguí el recital en vivo por 10música.com

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El cierre de la segunda jornada estuvo a cargo de Keane. Para hoy está prevista la esperada actuación del grupo de Ciro Martínez. Seguí el recital en vivo por 10música.com

La banda inglesa Keane hizo vibrar anoche el estadio River Plate, en la segunda fecha del Quilmes Rock, con sus canciones melancólicas de rock a piano, en un concierto en el que repasó sus principales hits y que marcó su desembarco por primera vez en Argentina.

A las 23.05 -media hora antes de lo anunciado- los ingleses entraron a los saltos al escenario, con una impresionante adrenalina para arrancar el show con "The iron sea" y "Put it behind you", de su último disco "Under The Iron Sea".

"Hola Buenos Aires. Let's make some argentinian noise (hagamos un poco de ruido argentino)" , disparó un efusivo Tom Chaplin, vocalista de la banda, ataviado en un traje negro y camisa a tono, para continuar con "Everybody's Changing", uno de los temas más radiados aquí y que más coreó el público argentino.

La agrupación oriunda de Battle, East Sussex, que se completa con Tim Rice-Oxley en piano y Richard Hughes en batería -y ningún otro instrumento- continuó el set con "Nothing in my way", "We might as well be strangers" y "Can't stop now", cuando el estadio entero se iluminó a fuerza de celulares, los encendedores del siglo XXI.

Después llegaría la conocida "Bend and break" y un efusivo estadio saltando y cantando, ante un conmovido y sonriente Chaplin que agradecería en un comprensible español: "Gracias, son muy amables".

"La siguiente canción es sobre esperanzas y queremos dedicársela a una de las personas más importantes de Argentina, míster Diego Maradona", dijo Chaplin -en actitud demagogica-, mientras sonaban los primeros acordes de "Try again" y el imponente escenario se iluminaba por completo de un azul vibrante.

Poco después, llegaría el momento íntimo de la noche, con el líder de Keane, solo con una guitarra en la pasarela que conectaba el escenario con el público, para largar con "Your eyes open" y un divertido Chaplin pidiendo: "Necesito la ayuda de ustedes para que canten esta canción conmigo y si no la saben, inventen".

El tono melancólico de las melodías no opacó la esencia rockera del festival, que con la impresionante voz del cantante que dio lugar también a temas como "Leaving so soon?", "This is the last time", "A bad dream", "Somewhere only we know" y el cierre de la noche con el último corte de difusión de la banda "Is it any wonder?".

Así llegarían los bises, con "Atlantic", "Crystal ball" y el final con todo el estadio coreando "Bedshaped" y un emocionado Chaplin, que parecía no querer abandonar el escenario, mientras agradecía con gestos la cálida recepción de su público argentino.

"Vamos a volver pronto", prometieron en español los ingleses de Keane, quienes saltaron a la fama cuando su disco debut "Hopes and fears" (2004"), se convirtió en el segundo más vendido en Inglaterra, y que terminaron de consagrar con el segundo álbum, que lleva vendidas 1,7 millones de copias en el mundo.

Previamente, un set de DJ Zuker, con atractivas audiovisuales y algunos fuegos artificiales habían amenizado la espera entre banda y banda, mientras sonaban "God only knows" de los Beach Boys, "Fever" de Elvis Presley" y temas de Bob Dylan y Massive Atack.

Los Babasónicos fueron los encargados de preparar el escenario para los ingleses de Keane, con un recital hitero y glamouroso, acorde con la esencia de la banda, en el que se escuharon temas como "Puesto", "Risa", "Y Que?", "Exámenes" y "Yegua".

El líder de la banda, Adrián Dárgelos, corría y bailaba de punta a punta del escenario mientras el público celebraba un set bien arriba integrado por "Sin mi diablo", "Pendejo", "Desfachatados", "Deléctrico" y el gran cierre con "Irresponsables".

Más temprano, los ingleses de Psychedelic Furs, la banda ochentosa que capitanean los hermanos Richard y Tim Butler, precalentaron el escenario en este "regreso de culto" con sus clásicos "Love My Way", "Heartbreak Beat" y "Pretty In Pink", emblemas del post punk.

Lo fuerte del line up del día arrancó con Arbol y la expectativa puesta en la ausencia -por primera vez en un escenario- de Eduardo Schmidt.

La banda de Haedo se sumó a la temática festivalera del encuentro y se despachó con sus temas más populares como "Osvaldo", "Pequeños sueños", "Vomitando flores" y "El fantasma", además de un emotivo cierre con una versión a capella de "La Balsa", muy cantada por el público presente.

Los platenses de Estelares y la impronta femenina de las ascendentes Rosal y No lo soporto, fueron las agrupaciones encargadas de abrir la segunda jornada del Quilmes Rock, que se celebra en el estadio River.