Los norteamericanos le están hallando beneficios sociales a la soltería. Un estudio muestra que los solteros están mucho más conectados con la familia y amigos que los casados.
Otro indica que los hijos solteros ayudan más a los padres que los hijos casados. Otra investigación muestra que el matrimonio levanta el espíritu, pero sólo temporalmente.
Nuevos datos del Censo exponen que la cantidad de norteamericanos mayores a 18 años que nunca se casaron era de 55 millones en 2006, mucho más que los 45 millones de hace diez años.
"Nos hemos pasado la última década hablando de cuán espléndido era el matrimonio, pero también hay costos", dice la socióloga Naomi Gerstel de la Universidad de Massachusetts.
La historiadora social Barbara Dafoe Whitehead, co-directora del National Marriage Project en la Rutgers University, dice que es importante desestigmatizar a la soltería pues la gente no tiene que estar casada para llenar sus vidas.
Los solteros "quieren su lugar en la fotografía demográfica de Estados Unidos". Entre los hallazgos: "el matrimonio reduce los lazos sociales", sugiere el análisis de Gerstel y de Natalia Sarkisian del Boston College publicado hace unos meses.
Un estudio aún no exhibido encontró que el contacto parental, incluido apoyo financiero y emocional, es menor en los hijos casados. "Los hermanos solteros cargan con esa parte", dice Gerstel.
Un marcado aumento en la felicidad asociada al matrimonio se retrae hacia los niveles pre matrimoniales, descubrió el psicólogo Richard Lucas de la Michigan State University.
Analizó 20 años de datos de 70.000 hogares en Gran Bretaña y Alemania. También halló que los solteros reportaban las tasas más altas de bienestar.
A través de las clases sociales, las mujeres tienden menos que antes a pensar en el matrimonio como un beneficio económico, y están elevando el nivel de estándares para una relación a largo plazo, afirma la socióloga de la New York University Kathleen Gerson, que está estudiando a 120 hombres y mujeres de entre 18 y 32 años.
La presión para el matrimonio por parte de la familia y amigos no hiere la autoestima o la imagen de las mujeres, afirman en su estudio Chalandra Bryant de Penn State y Linda Burton de Duke University.
Lee Tunstall de Calgary, Canadá, dice que ella se sentía "fuera" cuando sus amigas se casaban en sus 20 o sus 30. "Ahora, a los 42, pienso que fui la más viva".