España recordó con dolor la mayor tragedia aérea

Familiares de las víctimas del accidente de Los Rodeos conmemoraron ayer el trigésimo aniversario de la catástrofe que dejó 583 muertos, ocurrida en ese aeropuerto de la isla de Tenerife, en Canarias

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Familiares de las víctimas del accidente de Los Rodeos conmemoraron ayer el trigésimo aniversario de la catástrofe que dejó 583 muertos, ocurrida en ese aeropuerto de la isla de Tenerife, en Canarias
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Los actos en recuerdo de las víctimas de la colisión entre dos aviones, uno de KLM y otro de Pan American Airlines, unieron ayer en el Auditorio de Tenerife a familiares de las personas fallecidas y de los 60 sobrevivientes, la mayor parte holandeses y norteamericanos, así como a representantes de las instituciones de dichos países.

La conmemoración fue organizada por la Fundación de Parientes de las Víctimas del Accidente Aéreo de Los Rodeos, que preside el holandés Jan Groenewoud, quien perdió a siete miembros de su familia en la catástrofe, entre ellos sus padres y dos hermanas.

El homenaje a las víctimas tendrá carácter permanente en Tenerife tras la inauguración hoy también de una escultura realizada por el artista holandés Ruud van de Wint.

El presidente del Gobierno autonómico de las islas Canarias, Adán Martín, dijo en su intervención que, tres décadas después, el recuerdo lo comparten los familiares de las víctimas y el mundo entero como homenaje a los que perdieron la vida en la isla.

Pero ese recuerdo se ha convertido también en esperanza, señaló, pues aquel accidente -ocurrido el 28 de marzo de 1977- marcó "un antes y un después" en las normas de seguridad de los aeropuertos de todo el planeta.

"Desgraciadamente los 583 fallecidos de aquel día fueron el aldabonazo que removió las normas en la Aviación Civil y el desgraciado tributo que ha hecho posible que técnicos, especialistas y expertos mundiales puedan asegurar que aquella tragedia jamás podrá repetirse", dijo Martín.

El accidente de Los Rodeos jamás podrá ser olvidado por el pueblo de Tenerife y permanecerá "en la retina y en la memoria colectiva de los tinerfeños como la desdicha más grande a la que han tenido que enfrentarse", añadió el presidente canario.

El ministro holandés de Transporte, Obras Públicas y Gestión del Agua, Camiel Eurlings, subrayó por su parte que el monumento en recuerdo a las víctimas será "una advertencia a las compañías aéreas de todo el mundo: la de que la seguridad es un objetivo permanente".

Eurlings dijo que el artista Ruud van de Wint quiso representar en su monumento una escalera de caracol que asciende hacia el cielo y que es interrumpida, "un símbolo de la eternidad".

Después de la catástrofe en Los Rodeos han cambiado mucho las cosas y los procedimientos de seguridad se han hecho más estrictos y han aumentado los requisitos técnicos para los aviones, señaló el ministro, aunque, añadió, el precio para ello ha sido el de "muchas vidas inocentes".

Por su parte, el embajador de los Estados Unidos en España, Eduardo Aguirre, aseveró que las vidas humanas que se perdieron en el accidente "ni han sido olvidadas ni se perdieron en balde".

"Muchísimas vidas han sido salvadas por estas nuevas medidas pero estos progresos no disminuyen necesariamente el dolor real y personal de una pérdida tan tremenda", reconoció el embajador.

La ciudadana estadounidense Karen Tafuri, que perdió a su madre en el accidente de Los Rodeos, afirmó al respecto que el lazo común que comparten las víctimas "es muy profundo".

Tafuri recordó que el día del accidente estaba de viaje y cuando llegó a casa encendió el televisor para ver las noticias y lo único que trataban era "del caos total, la muerte y la destrucción" por la colisión de dos "Jumbos" 747 en una pista cubierta por la niebla en las islas Canarias.

Cuando conoció la suerte de su madre, sus emociones pasaron "del shock total a la tristeza extrema, la confusión y la incertidumbre total".

El efecto multiplicador de la tragedia "fue enorme" para las personas afectadas, dijo Tafuri, quien también tuvo palabras de agradecimiento para quienes acudieron al rescate "de todos los necesitados tras la desgracia".

Recordó que, tras la tragedia, había leído que "el corazón de los tinerfeños se abrió a los supervivientes y las víctimas".