Basta con googlear "cómo robar" para que aparezcan en la pantalla del navegante enormidad de datos, estrategias y hasta videos (¿educativos?) que pueden satisfacer la pregunta en mayor o menor medida a quien consulte.
Algunas parecen declaradamente apológicas. Otras, lo hacen por "ideología", en "broma" o bien, "maquillan" de informativas una serie de técnicas para los "achaques" más variados. En fin, existe también un grupo que informa malogradamente ?sin opinión ni crítica- cómo se asalta.
Y, lo peor es que no siempre es fácil establecer si son reales o cuál es la verdadera intención de lo publicado por la ambigüedad en los términos que muchos utilizan para referir a confección de DNI falsos, duplicación de tarjetas de crédito, conexión de cable no legal, saqueo de máquinas expendedoras, sustracción de artículos en comercios, captación de datos desde Internet ajenos, entre otros.
Son de los más diversos orígenes. Pero, la pregunta es ¿pueden publicarse este tipo de contenidos? Sin duda la respuesta no es sencilla teniendo en cuenta además que, por ejemplo, ciertos espacios virtuales como los blogs son de opinión y anónimos.
"Internet es un medio más nunca un fin. El problema es el contexto cultural que se genera a su alrededor. El extraordinario fenómeno de la interconexión a través de Internet y el actual auge de blogs como los señalados se da hoy gracias a dos ingredientes de un atractivo fantástico: su relativo bajo costo y el presunto anonimato de quienes intervienen", explicó a Infobae.com el Dr. Horacio Granero socio del Estudio Allende & Brea y Director de la Carrera de Posgrado de Derecho de la Alta Tecnología de la UCA.
Para Granero, "es una realidad que si hace pocos meses YouTube se ha vendido más cara que cualquier editorial de prestigio -Google pagó más de u$s1.650 millones-, y muchas de las cosas que allí se ven son de una ediocridad alarmante o de un peligro social real, rayano en la apología del delito es interesante analizar la causa".
"El portal YouTube fue fundado en febrero de 2005 y todos los días personas de todo el mundo sin mayor problema 'suben' más de 65.000 videos por día, lo que significa algo así como 24.000.000 de videos al año. Qué se hará con ellos nadie lo sabe", observó y se preguntó si "los jóvenes están preparados para resistir el aluvión de blogs que promueven la agresión (cyberbulling), la anorexia, o el cómo cometer delitos sin ser atrapados sin ningún tipo de control".
En cuanto a la regulación de Internet, el letrado señaló que "entablar alguna demanda por parte de quien se sienta agraviado o ha sufrido un daño por la publicación de un blog como ocurrió hace poco con un site dedicado a efectuar bromas pesadas entre estudiantes se convierte en un verdadero desafío a la creatividad jurídica".
"Son preguntas de difícil respuesta, con un resultado práctico poco predecible, que no escapa de ser un problema de educación, de los padres y de las escuelas sobre el correcto uso de los medios, sin olvidar que es el Estado quien debe velar por aquellos que no siempre cuentan con la educación necesaria y ?como responsable del bien común- debe efectuar las medidas pertinentes para evitar que se dañen, especialmente de los jóvenes", apuntó.
En ese contexto, "cabe preguntarse además si la web enriquece culturalmente u homogeniza hacia abajo el nivel de los usuarios: pensar cuesta trabajo, y al anunciante no le interesa muchas veces que el consumidor se sienta incómodo, sino que prefiere algo sencillo, sin muchos problemas, que no necesite ningún tipo de elaboración. El que lo consume no valora y se considera que todo vale. Ese es el peligro".
Por su parte, Daniel Monastersky también especialista en Derecho Informático y CEO de Identidadrobada.com se refirió al "phishing", como la modalidad de fraude por Internet más difundida en el mundo entero.
"Desde cualquier buscador en Internet se pueden obtener kits de phishing, mediante los cuales se podrán crear páginas webs duplicadas de entidades financieras o tiendas de e-commerce, las cuales servirán de trampa para robar información y dinero por parte de los clientes que caigan en la trampa", señaló.
Monastersky observó que "los valores de estos kits están en el orden de los 1000 dólares".
Por otra parte, aclaró que "Internet no cuenta con una regulación específica y el anonimato facilita el accionar de los delincuentes quienes pueden tener acceso a toda clase de información sobre cualquier persona y servicio. ¿Legislación que lo contemple? Nada por el momento".
Un caso polémico
Yomango.net, un sitio español con "sucursal" en la Argentina, es conocido por lo trasgresor de su propuesta. Indica al final de la página: "Si te fijas con atención y miras los contenidos de esta página verás que Yomango no va de robar, ni es apología de ningún delito y ni siquiera trata de mangar nada, Yomango visibiliza una realidad muy concreta: la gente manga, e intenta entender porqué".
Dice Yomango: "Algunas hipótesis ya han empezado a aparecer: la precariedad en la que la mayoría de las personas hoy nos encontramos sería una de ella, otra sin duda, son las políticas abusivas de las multinacionales que gobiernan el mercado y el mundo, por eso desde Yomango decimos: Yomango no es robo, la propiedad es el robo".
Con este lema y con una ideología marcadamente anti-capitalista, se publicarían toda una serie de opiniones de usuarios de que relatan su "arte de mangar". Cada cual lo tiene que ver y sacar su propia conclusión.