Brasil pasó a ser la décima mayor economía mundial

La actividad económica brasileña creció por encima de lo que se creía entre 2002 y 2005, según la nueva fórmula para calcular el Producto Bruto Interno, considerada por los economistas más adecuada a la realidad

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Con la modificación del sistema de cálculo, el gobierno brasileño revisó al alza el crecimiento de la economía del país, que en 2005 fue del 2,9% y no del 2,3% como había sido divulgado inicialmente.

El crecimiento económico de Brasil en 2004 fue del 5,7% (frente al 4,9% calculado inicialmente), el de 2003 del 1,1% (contra el 0,5% divulgado) y el de 2002 del 2,7% (por encima del 1,9%).

El PIB brasileño de 2005 en valores fue de 2,148 billones de reales (u$s882.130 millones al cambio de la época), con lo que el país ascendió del undécimo al décimo lugar en la clasificación de las mayores economías del mundo, según los cálculos divulgados por la consultora Austin Rating.

De acuerdo con esta consultora, el valor del PBI revisado le permitió a Brasil superar en 2005 la economía de Corea del Sur, que era la décima mundial, así como ubicarse por delante de Holanda y Australia incluso desde 2003 y 2004.

"La buena noticia es que el PIB estaba creciendo por encima de lo que venía siendo registrado y ahora tenemos un cálculo más preciso", afirmó el ministro de Hacienda, Guido Mantega, al conmemorar el cambio metodológico adoptado por el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).

El ministro considera que, con los nuevos criterios, el crecimiento de la economía en 2006 puede ubicarse entre el 3,3% y el 3,6%, muy por encima del 2,9% divulgado el mes pasado con base en los antiguos criterios. Mantega también dijo que, con la nueva metodología, el gobierno podrá cumplir con más facilidad la meta que se impuso de promover un crecimiento económico de hasta el 4,5% este año o incluso elevar esa meta.

En diversas ocasiones el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, había manifestado su interés en promover un mayor crecimiento que el registrado por los indicadores oficiales. Lula, que hace dos años llegó a prometer en vano un "espectáculo de crecimiento", anunció en febrero pasado un Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), con diversas medidas destinadas a incentivar la economía.

La revisión, por lo mismo, generó algunas suspicacias debido a que elevó sustancialmente los índices de crecimiento entre 2003 y 2005, los primeros tres años de gobierno de Lula, pero no tanto los del período entre 2000 y 2002, los últimos tres años de gobierno del presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002). Según la nueva fórmula, en 2000 la economía creció un 4,3%, ligeramente por debajo del 4,4% calculado inicialmente, en tanto que en 2001 el crecimiento fue exactamente el mismo ya divulgado (1,3%).

Los economistas, sin embargo, consideraron adecuada la decisión del IBGE de revisar las fórmulas debido a que, con el aumento del peso del sector servicios en el nuevo cálculo, el índice del PIB pasa a reflejar con mayor precisión la realidad del país.

"Siempre que ocurren esas modificaciones metodológicas surgen sospechas de manipulación política, pero creo que eso hay que descartarlo. Hacía tiempo que el país necesitaba que su índice de PIB reflejara más el sector servicios", según el economista Porto Gonzalves, profesor de la Fundación Getulio Vargas.

Para la economista Sandra Utsumi, analista de BES Investimento, las modestas oscilaciones provocadas por la revisión del PIB entre 2000 y 2003 obedecen a que en ese período el país aún enfrentaba los coletazos de diferentes crisis económicas mundiales.

Según el gobierno, el nuevo sistema de cálculo del PIB tiene en cuenta 56 actividades económicas y 110 productos, en tanto que el anterior recogía datos de 43 actividades y 80 productos.

La nueva fórmula, además, redujo el peso de la industria y de las actividades públicas en el PIB, y aumentó del 56,3 al 66,7% el peso del sector servicios en el índice.

Bueno para la Argentina
"Es bueno, porque es una forma de aprender. Están haciendo las cosas razonablemente bien", opinó el economista argentino Roberto Cachanosky, quien recordó que "a principios del siglo XX, la Argentina tenía el 50% del PBI de la región".

"Nosotros vemos al mundo, más que a un potencial cliente, como a un enemigo", expresó Cachanosky, quien comparó que "Lula, viniendo de la izquierda más fuerte de Brasil, aplicó una política razonable" que incentivó el flujo de capitales en su país.

"Brasil es mucho más previsible para invertir", acotó el especialista.