Crecen las dudas en crimen de Santiago del Estero

La defensa de José Uñates, principal acusado de asesinar a su novia y a los padres de ésta sostiene que se trató de "un robo u homicidio por encargo". La hermana de Carolina Curi, una de las víctimas, recordó que el presunto asesino "siempre fue violento"

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José De Yebra Uñates abandonó ayer la sala de terapia intensiva de un sanatorio privado, tres días después de desatarse un confuso incidente en el interior de una costosa mansión que terminó con la muerte de su novia, Ana Carolina Curi, y el padre de ésta, Carlos Curi.

El principal acusado de aquel doble homicidio (ambos integrantes de la acaudalada familia Curi) es un joven integrante de clase baja, con un noviazgo que transcurría su cuarto año, aún cuando en las últimas horas, la familia de las víctimas señaló que no se trataba de una relación con proyecto de casamiento.

En medio de una maraña de trascendidos, todas las miradas se sitúan en el ignoto De Yebra, quien este martes evidenció una fuerte mejoría, aún cuando su estado no es el mejor: tres tiros en la cabeza por poco no segaron su vida aquel sábado de furia y horror.

En diálogo con los medios, su abogado, Diego Lindow, dejó entrever que tal vez se trató "de un violento asalto o un homicidio por encargo" y que muy probablemente su cliente no fue victimario,"sino víctima".

A criterio de Lindow, "el único pecado de nuestro cliente es haber sobrevivido", añadiendo contundente que "no me cierra" que De Yebra Uñates haya premeditado y ejecutado la muerte de su novia Carolina (24) y la de sus padres Carlos Curi (73) y Marcelina Vizgarra (54).

En tanto, la hermana de Carolina Curi señaló hoy que el novio y presunto autor de los asesinatos "siempre fue violento y celoso".

"José De Yebras Uñates siempre fue violento y celoso y tenía una relación tormentosa con mi hermana. Nunca le pegó, pero le gritaba y la empujaba, la perseguía permanentemente", afirmó hoy Ludmila Curi.

La joven, cuya hermana y padre fueron asesinados el sábado pasado, que reside en la Capital Federal, destacó a la prensa que "el chico era el novio de mi hermana, pero nunca tuvieron nada planificado a futuro".

"Siempre la molestaba, una vez junto a otros amigos tuvimos que sacarla de un boliche bailable por temor a sus reacciones, porque es muy violento y celoso, la vivía acosando", añadió Ludmila Curi al referirse a la personalidad del acusado del doble crimen en la lujosa mansión de avenida Belgrano al 700.

El juez que investiga el caso, Ramón Tarchini Saavedra, trata de determinar si el drama pasional se originó durante un juego sexual entre Carolina y su novio, De Yebra Uñates, alias "Pichi", o si se trató de una reacción del agresor cuando la joven decidió dar por terminada la relación sentimental.