Ford vende Aston Martin a un grupo británico

La segunda automotriz norteamericana anunció la venta de la marca de los autos preferidos de James Bond, de la que era propietario desde hace 20 años

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El comprador es un especialista británico del deporte automovilístico.

La operación se hizo por un importe de 479 millones de libras (702,7 millones de euros, o 915 millones de dólares).

Aston Martin, cuyos orígenes remontan a 1913, es considerado como uno de los emblemas del automóvil deportivo de lujo, con sus modelos DB5 - el que condujo Sean Connery en Goldfinger, en 1964 - pero también con el Vantage y el Virage.

Los bólidos, 7.000 de los cuales fueron vendidos el año pasado en todo el mundo, fueron comprados por Dave Richards y su sociedad Prodrive, que fabrica autopiezas para coches de carrera, pero también dirige equipos en los circuitos automovilísticos.

Prodrive, fundada en 1984, emplea a 1.000 personas en el Reino Unido, en Estados Unidos, en Alemania, en Tailandia y en Australia.