I. Lewis "Scooter" Libby es el funcionario de más alto rango en la Casa Blanca en ser declarado culpable de un delito grave desde el escándalo Irán-Contras de mediados de los ochenta.
El veredicto concentra renovada atención en el criticado manejo por el gobierno del presidente George W. Bush de los datos de inteligencia sobre armas de destrucción masiva en los preparativos de la invasión a Irak.
La decisión del jurado culmina una investigación de casi cuatro años sobre cómo el nombre de la especialista de la CIA Valerie Plame fue revelado a reporteros en el 2003.
El juicio reveló cómo altos miembros del gobierno estaban deseosos de desacreditar al esposo de Plame, el ex embajador Joseph Wilson, quien acusó al gobierno de adulterar las informaciones de inteligencia sobre Irak.
Los críticos del gobierno afirman que la difusión de la identidad de Plame es parte de una tendencia del entorno de Bush de castigar a todo el que cuestione las razones usadas para invadir Irak.
Libby había sido acusado de mentir y de obstruir la investigación en el caso. Fue exonerado de uno de los cargos de mentirle al FBI. Libby apenas mostró reacción al veredicto, que fue leído en el décimo día de deliberaciones.
Enfrenta hasta 30 años de prisión, aunque bajo las normas federales de sentencia, seguramente recibirá mucho menos.
El juez federal Reggie B. Walton ordenó que el reporte pre sentencia fuese completado para el 15 de mayo. Los jueces usan esos reportes para determinar la sentencia.
Libby enfrentó dos cargos de perjurio, dos cargos de mentir al FBI y uno de obstrucción de la justicia. Los fiscales dijeron que reveló el nombre de Plame a reporteros y que, temiendo represalias legales, inventó una historia para hacer parecer que las discusiones fueron inocuas.
El equipo de defensa de Libby dijo que éste conoció el nombre de Plame de boca de Cheney, lo olvidó, y lo escuchó después del reportero de NBC Tim Russert.
Cualquier cosa que él dijo a los reporteros acerca de Plame, dijo Libby, fue simplemente rumores, no información oficial. El fiscal especial Patrick Fitzgerald dijo que eso no era cierto.
Pero los abogados de Libby dijeron que sería injusto declarar culpable a su defendido en un caso en el que tantos testigos dieron versiones contradictorias.
El abogado Theodore Wells dijo que pediría al tribunal un nuevo juicio para el 13 de abril. Esos pedidos son usuales en casos criminales.