Tras el papelón, obsequian medias al titular del BM

Fabricantes turcos aprovecharon el "traspié" sufrido por Paul Wolfowitz cuando, en el marco de una visita a la mezquita de Selimiye, dejó ver los agujeros en sus calcetines. La intención oculta del regalo

Guardar
 EFE 162
EFE 162

El regalo fue con el argumento de que si el presidente del Banco Mundial hubiera usado sus medias no le habría ocurrido el incidente que dio la vuelta al mundo.

Los calcetines agujereados que se le vieron a Wolfowitz cuando se quitó los zapatos para visitar la mezquita eran de procedencia china, según pudo verse, por lo que la empresa turca se valió del percance para promocionar su firma.
Los turcos aprovecharon el papelonazo para hacer una acción de marketing y posicionar su marca.

El sitio 20minutos.es publicó que el vicepresidente de la Asociación de Productores de Calcetines de Turquía CSD, Umit Ozuren, aseguró que "no habría tenido problemas de este tipo si hubiera llevado un producto turco".

Todo ocurrió en la ciudad de Edirne, al oeste de Turquía, durante una visita de dos días a este país.

Wolfowitz, quien gana unos 300.000 euros al año, recibió el consejo de Ozuren de que tanto él como otros altos cargos podrían evitar semejantes escenas penosas si aumentase el consumo de calcetines turcos en los EEUU.