En un comunicado conjunto, Amal y Hezbollah aseguraron que "continuarán el movimiento de protesta para derrocar el gobierno" y que la oposición "recurrirá a una escalada pacífica y respetará las leyes".
La oposición, liderada por Hezbollah y la Corriente Patriótica Libre del general cristiano Michel Aoun, mantiene desde el 1 de diciembre una concentración simbólica ininterrumpida en el centro de Beirut para pedir la disolución del gobierno libanés.
Los dos grupos chiíes, cuyos ministros dimitieron a mediados de noviembre, responsabilizaron a la mayoría parlamentaria del "fracaso de los intentos para solucionar la crisis".
Por su parte, el subsecretario general de Hezbollah, Naim Kasem, dijo en declaraciones a la televisión Al Manar que "las protestas podrían revestir un carácter sindical, obrero y privado".
Kasem dijo que su formación anunciará en los próximos días, después de una reunión con el resto de grupos de la oposición, los nuevos pasos que dará.