El Instituto Civil de Tecnología Espacial creó un cohete antigranizo. Se trata de un misil que llega a las nubes, a unos 12.000 metros de altura, descargando un producto químico que inhibe la formación de granizo, antes de que sea tan grande como para vencer las corrientes de aire descendente y caiga por su propio peso.
El proyecto se encuentra en la etapa de producción en serie, pero ya es operativo.
El presidente de la organización, Frank Agostino, dice que "lo novedoso es que son de material plástico y se autodestruye en centenares de pequeñas piezas. Esto es una gran novedad, porque prácticamente no se percibe su caída".
En Cuyo la época más complicada es de los meses de octubre a febrero. Entonces, dice Agostino, "se debería poner en marcha un radar meteorológico que avise a las guardias permanentes de las torres de lanzamiento cuando se forman estas nubes".