Qué es de la vida de Pedro Iarley

Jugó en Boca, fue campeón del mundo y dejó su huella con una gran actuación en un superclásico. La hinchada ?xeneize? coreó su nombre, pero el romance fue corto. Hoy da los últimos pasos de su carrera

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Ningún hincha de Boca olvidará alguna vez esa peculiar tarde en la que se vio alabando a un jugador brasileño. Fue nada menos que en el estadio Monumental y el elegido era Pedro Iarley, el delantero que poco brilló en el club de la Ribera pero que ese día le dio un verdadero baile a la defensa de River.

Boca ganó ese día 2-0, en el marco de la 14º fecha del torneo Apertura 2003. Y Iaerley marcó el segundo tanto, a los 7 minutos del complemento. Y no fue un gol más sino una verdadera obra de arte: enredó al paraguayo Ricardo Rojas, superó con lujos a Horacio Ameli y definió cruzado ante la salida de Franco Costanzo. La hinchada visitante, espontáneamente, coreó su nombre: ¡Iaaaaaaaarley!, ¡Iaaaaaaaarley!

Ese fue seguramente el lugar que Iarley se ganó en el corazón del hincha ?xeneize?. Pero también tiene uno en la historia del club, sencillamente por haber sido campeón del mundo con Boca al derrotar al Milan en penales, en la Copa Intercontinental de 2003.

Luego de dejar el equipo de la Ribera, se rumoreó que podía continuar su carrera en Olimpo de Bahía Blanca, cosa que finalmente no sucedió. Y no ocurrió porque las prioridades del delantero pasaban por dejar la Argentina y hacer alguna diferencia económica: por eso se fue al Dorados de Culiacán, de México.

Iarley, quien también había pasado por el Celta, de España, y el Paysandú, de Brasil, entre otros, está actualmente en el Internacional, también del país vecino. Allí comparte equipo con otro ex Boca, el colombiano Fabián Vargas, y espera poder aportar su experiencia para el Mundial de Clubes, que comenzará el 13 de diciembre.

Ese día el conjunto colorado de Porto Alegre se medirá con el ganador del mano a mano entre el Auckland City y el Al Ahly. . "Tener una persona que fue campeón no hará la gran diferencia, pero es claro que ayuda", según reproduce la agencia EFE.

A sus 32 años, el brasileño está dando los últimos pasos de una carrera con altibajos pero con grandes emociones.

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