Rebelión contra el cobro de regalías agropecuarias

Un grupo de pymes creó una entidad gremial empresaria para enfrentar a sectores que impulsan el pago de derechos especiales a los productores. Buscarán un acercamiento con el Gobierno

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Una decena de empresas semilleras nacionales presentó hoy en sociedad a la Cámara Argentina de Semilleros (CAS), con miras a limitar el "monopolio" que ejercen las multinacionales del sector para brindar asesoramiento tecnológico y de investigación a las pymes del rubro.
 
Así lo explico el presidente de Atanor, Miguel González, quien precisó los alcances que tendrá el nucleamiento, que busca aceitar el dialogo con las autoridades nacionales, así como con los organismos vinculados al desarrollo de nuevos híbridos, genéticamente modificados, como el INASE y el CONICET.
 
La CAS se ubica en la vereda de enfrente de la histórica Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), donde la primera línea operativa y resolutoria está integrada por multinacionales como Monsanto o Syngenta, que durante más de dos años estuvieron enfrentadas con ATAR, la semillera de Atanor que desembarcó recientemente en el mercado semillero local.
 
Sin embargo, cobró mayor notoriedad este año, cuando el desarrollo del gen G21 puso en marcha una batería de acusaciones que tuvo como protagonistas a las tres firmas y el secretario de Agricultura, Miguel Campos, quien finalmente otorgó los derechos de realizar ese evento genético a la empresa ATAR, que reclamaba Syngenta.
 
Acerca del lanzamiento de la CAS, su presidente, Julio Osella -también titular de ATAR-, puntualizó que la entidad representa los intereses de las pymes del sector, así como que el eje de esta iniciativa empresarial es el de "asistir y defender", tanto a pequeños productores agropecuarios como a empresas que pretendan desarrollar eventos genéticamente modificados o transgénicos.
 
González acotó que la presentación de la nueva Cámara "rompió el cerco monopólico" que existía en Argentina para el rubro y puso de relieve la importancia del sector agrario nacional, con el cual comprometió "defensa de los intereses con independencia de su dimensión económica".
 
También subrayó que la CAS está integrada por un amplio grupo de empresas semilleras, "que sabemos que crecerá", acotó y señaló que se trata de firmas que realizan tares de investigación, producción, desarrollo y comercialización del rubro en el país.
 
"Queremos acercarnos y de hecho eso ya está sucediendo, a todos los semilleros y productores que requieran de tecnología y soporte científico, "sin tener que pagar por las exigencias dinerarias que imponen las firmas multinacionales", subrayó.
 
González se comprometió a trabajar "codo a codo" con el productor rural, para ofrecerle el producto que busca y quiere para conjugar su ecuación económica "sin apelar a mentiras tecnológicas e insoportables costos administrativos y logísticos".
 
En la misma línea, cargó contra el cobro de regalías por la utilización de semillas transgénicas en el país, desde hace casi una década, así como los "embargos" que se han hecho sobre cargamentos de granos argentinos, por lo cual los integrantes de la CAS no tuvieron "ningún acercamiento con ASA", desde donde "se llegó a demandar al Estado, en un hecho que fue una verdadera vergüenza", afirmó.
 
La Comisión Directiva de la cámara está representada por Osilla, Ricardo Zaccardi (Plusagro) como vice; José Rodríguez (Casen Semillas), secretario, Carlos Rosenvaig (Rumbos), Tesorero, Elba Alessandrini (vocal titular), además de Osvaldo Monge y Raúl Rosenvaig, como revisores.