La vida futbolística de Oscar Ruggeri siempre estuvo cercana a la polémica y a los escándalos. Desde su debut con la camiseta de Boca en 1980, la trayectoria del ?Cabezón? fue noticia por lo deportivo.
Cuando su nombre en el mundo del fútbol argentino ya era reconocido, fue protagonista de un hecho cuestionado. Tras una huelga de jugadores profesionales en 1985, Ruggeri logró, después de varias disputas, que Boca le diera el pase libre y él se fue.
Pero lo polémico fue que desembarcó en River, el máximo rival de los xeneizes, y eso le generó una pelea con los hinchas de su club anterior.
Ya consagrado como campeón del mundo en 1986, se convirtió en uno de los estandartes de la Selección argentina. Si bien es uno de los futbolistas con más presencias en el equipo nacional, tiene el triste recuerdo de haber participado como titular en uno de los días más negros del fútbol argentino: la derrota 5-0 con Colombia, en el estadio Monumental, en 1993.
Su carrera como entrenador lo tuvo sentado en los bancos de algunos equipos muy reconocidos como San Lorenzo, Independiente, Chivas y América (estos últimos de México). Pero los grandes logros siempre le fueron esquivos y en casi todos los casos se fue por la puerta de atrás.
En su segunda etapa como entrenador del conjunto de Boedo le tocó vivir en pocas semanas dos momentos muy duros.
Primero, fue la goleada histórica que San Lorenzo sufrió a manos de Boca en su propio estadio. El 1-7 provocó hechos muy graves dentro del club como que un grupo de hinchas ?caracterizados? casi termine a las trompadas con los jugadores. Además, las cargadas de todos, incluidas las de Marcelo Tinelli, reconocido hincha de esa institución.
Ahora, parece revivir aquella situación después de la goleada ante River (5-0) del último domingo. Reaparecieron ciertos personajes en los entrenamientos, los hinchas le piden a gritos la renuncia y el presidente del club, Rafael Savino, no sabe cómo hacer para mantenerlo en el cargo, al menos hasta fin de año.