Ya no es novedad que destacados personajes del espectáculo y el deporte optan por incursionar en la industria perfumera, para multiplicar sus ganancias.
Así, con el lanzamiento de exclusivas fragancias no sólo amplían su popularidad, sino que varios ya experimentaron ?dolores de cabeza? tras el lanzamiento de perfumes definidos como ?peligrosos? por asociaciones ambientalistas.
Es el caso del astro del fútbol inglés David Beckham, a quien la asociación ecologista Greenpeace advirtió acerca de la peligrosidad de la fragancia, que ?aseguran- contiene químicos peligrosos para la «calidad del esperma» y el sistema hormonal.
El sitio Noticias Ya publicó que el del futbolista no es el único caso. También descubrieron «grandes cantidades» de sustancias «controvertidas» en el "Love art First Glow", de Jennifer López; el "Aramis Life", de Agassi; el "True Star", de Beyoncé; o el "Just Me", de Paris Hilton.
Lo cierto es que, controversias al margen, celebridades de todo tipo multiplican su fortuna y su popularidad con el lanzamiento de sus propios perfumes.
Glow, Mediterráneo, Lovely, Yeslan, Just me son sólo algunas de las exclusivas fragancias que resultan un buen negocio para las figuras, que compiten de igual a igual con grandes del sector, como Guerlain, Lancôme o Dior.
Antonio Banderas ya sacó su sexta fragancia -empezó en 1997 con "Diavolo", después llegó "Spirit" y más tarde "Antonio"; Jennifer López este año lanza su cuarta marca con "Live Luxe", un perfume inspirado, en su opinión, «en el olor de la cabeza de un bebé, un bizcocho tibio y una vela con aroma con grosellas rojas».
Hasta el mismísimo Yeslan Bin Laden (hermano del jefe de Al Qaida) y a Sarah Jessica Parker tienen sus propios aromas.
Al parecer, sería Elizabeth Taylor la que abrió el camino hace 15 años, con la creación de "White Diamonds". Pese a retirarse del mundo del cine, su figura mediática no decreció en absoluto y su perfume continúa siendo un sorprendente éxito de ventas.
Este negocio -solamente en los Estados Unidos mueve 2.900 millones de dólares- y sigue proporcionando enormes beneficios.
Las fragancias de las estrellas, entre las que se incluyen Paris Hilton, Britney Spears -con "Curious" y "Fantasy"- y Donald Trump, representan casi una cuarta parte de los aromas más vendidos y sus ventas experimentaron un crecimiento del 10% el pasado ejercicio.