Especialistas en salud mental aseguraron que existen una serie de problemas de conductas relacionados con el uso de teléfonos móviles.
El uso excesivo del móvil puede conducir a estrés e irritabilidad.
A esa conclusión llegaron los investigadores David Sheffield, de la Universidad de Straffordshire y Guillermo Lancelle, del Instituto Universitario de Salud Mental de Buenos Aires.
El sitio Terra publicó que "el problema es universal" y que la presión sanguínea de quienes no usaban móviles era más baja que quienes seguían usándolos.
Así, el doctor David Sheffield, de la Universidad de Straffordshire, encontró problemas de conducta relacionados con el uso de teléfonos móviles entre 106 usuarios estudiados, mientras que el doctor Guillermo Lancelle, del Instituto Universitario de Salud Mental de Buenos Aires aseguró que "asombra la extensión con que se utiliza la telefonía celular en Argentina y en otras partes del mundo".
"En general, la gente hace una mala utilización de estos aparatos", agregó el experto.
Para la investigación, los profesionales entrevistaron a usuarios de teléfonos móviles sobre la forma en que utilizaban sus aparatos y descubrieron que un 16% tenía un problema de conducta relacionado con el uso del móvil.
Para ellos, los usuarios mintieron sobre cuánto usaban su aparato; se volvían cada vez más irritable cuando dejaban de usarlo o se mostraban demasiado absorto con el móvil.
De lo que concluyeron que el usuario cada vez se vuelve más estresado, según indicó el doctor Shefflied.
Los investigadores reforzaron su teoría con pruebas a 20 usuarios de teléfonos móviles antes y después de dejar de usar sus aparatos y los resultados mostraron que una vez que la gente comienza a reducir el uso del móvil, disminuye su presión sanguínea.
Los resultados de su estudio reflejan la forma en que creció el mercado de teléfonos móviles y demostraron que sólo en el Reino Unido esta industria tiene un valor de US$25.000 millones, 10 veces más que el año pasado.
Para el doctor Lancelle, "el mal uso y la omnipresencia del teléfono celular está muy extendido. Y eso hizo que el teléfono celular interfiera en la vida cotidiana y en las relaciones interpersonales del individuo".
"El usuario tiene permanentemente el teléfono abierto y cualquiera sea la actividad que se desempeña, se está siempre atento al funcionamiento del teléfono", señaló Lancelle, para quien "eso hizo que el teléfono celular interfiera en la vida cotidiana y en las relaciones interpersonales del individuo".