El 22 de febrero de 2004 Carlos Bilardo, entonces técnico de Estudiantes de La Plata, entró a la cancha de River para protagonizar uno de los capítulos más ?cómico? o inédito en el fútbol de los últimos años.
En el entretiempo del partido, y en directo por tv, se enfrascó en una discusión con una fiscal a la que le decía ?señorita, señorita, es Gatorei?, justo cuando él se disponía a brindar la charla técnica.
Esa frase que quedó en la memoria colectiva de los futboleros como una de las más recordadas tenía que ver con que el entrenador había ingresado a la cancha con una botella de champagne, lo que provocó la presencia de una fiscal que le labró un acta.
Bilardo quería explicarle que en el interior del envase no había ninguna bebida alcohólica pero la representante de la Justicia no quería saber nada con sus explicaciones.
El ?doctor? insistía con que lo que llevaba era la famosa bebida destinada a deportistas.
El hecho fue raro, anecdótico. Y la explicación del entrenador, también. Tal vez igual que la de José Chatruc, quien hizo el movimiento de un ave en la cancha de River.
Lo que los hinchas del club de Núñez interpretaron como un gesto de ?gallina? el jugador intentó justificarlo como? ?un baile Stone?.
?Es un baile que hago siempre?, explicó.
Un baile, claro.