Humberto Váttimos nunca fue un futbolista que se luzca ni que sea constantemente perseguido por las cámaras de televisión. Su trabajo siempre fue en silencio, yendo y viniendo por la banda derecha del campo de juego.
Desde su debut en 1988, pasó por Talleres de Córdoba, Vélez, Mandiyú de Corrientes, Platense, Lanús, Quilmes y Huracán. Se retiró en 2000, pero siguió ligado al fútbol.
?El Pipi?, como lo conoció el mundo del fútbol, le contó a Infobae.com como continuó su vida después de la pelota.
?Hoy nos dedicamos a comprar jugadores, no sólo los representamos. Manejamos a Carlos Araujo y a Franco Mendoza, entre otros. Me dedico a esto desde el 2001, un año después de retirarme?, comenzó Váttimos.
A diferencia de la mayoría de los futbolistas, reconoció que nunca le interesó ser entrenador: ?No quise dirigir, pero no hubiera tenido problemas en hacerlo porque mi estilo es temperamental. Pero no me gusta la idea de perder tres partidos y tener que irme como pasa ahora. A un buen proyecto hay que bancarlo un año por lo menos. Por ejemplo, el caso de (Julio) Toresani que dirigió cuatro partidos en Colón. Un DT se mide a lo largo de un determinado tiempo?.
?Otro ejemplo es Oscar Ruggeri cuando se fue de Independiente. Estuvo poco tiempo, pero él hizo jugar a (Sergio) Agüero y eso le significó al club 35 millones de pesos?, dijo el ex defensor con firmeza.
Por último, Váttimos se refirió con dureza a la actualidad del fútbol argentino: ?Va decayendo en algunos puestos cada vez más. Ya no hay centrales de gran nivel, encontrar enganches se hace complicado y los delanteros escasean. Pero eso es culpa de las presiones y todas las locuras del fútbol actual?.