Las cinco situaciones que más vergüenza les dan a los argentinos

Hay momentos difíciles de afrontar sin ponerse colorado. Uno de ellos es comprar Viagra o pedir un test de embarazo. Un repaso de las experiencias que la mayoría de los argentinos atravesaron y que los avergonzaron

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Para la Real Academia Española, la vergüenza es la "turbación del ánimo, que suele encender el color del rostro, ocasionada por alguna falta cometida, o por alguna acción deshonrosa y humillante, propia o ajena", pero para los argentinos la vergüenza es esa sensación que mezcla miedo con incomodidad.

Si de vergüenza se habla, la sexualidad está en primera plana. Un breve sondeo realizado por cordoba.net revela la existencia de un "top five" de las cosas que más vergüenza les dan a los argentinos, y no por casualidad, el sexo está presente en las cinco.

El primer lugar lo ocupan las películas condicionadas. Entrar a un video club y pedir el último título de la estrella porno Ana Nicole Smith no es sencillo y requiere de muchas agallas. ?Cuando alquilan una película condicionada, por lo general te la dan con la carátula mirando hacia abajo y si hay mucha gente en el video, esperan a que se vayan todos para llevarla?, contó Mariano de video club Crash al portal cordobés. ?Otra cosa que suelen hacer es llevar un montón de videos como para que la ?porno? pase desapercibida?, agregó Mariano.

En el segundo puesto se ubica la tan afamada (y solicitada) píldora de viagra. Tanto como para los jóvenes como para los adultos o ancianos llegar hasta el mostrador de una farmacia y pedir la "pastillita azul" es un gran dolor de cabeza, por no decir una gran vergüenza.

Una farmacéutica de Córdoba explica un viejo truco que funciona como escudo protector. ?Hay un chico que viene siempre a comprar viagra, y como ya nos conocemos, el ritual de compra es mecánico: me señala las pastillas, me pide que las cambie de paquete para ocultar su procedencia y me hace una seña como que no diga nada?, afirma Carolina, asegurando que la situación se torna muy divertida.

Pero la vergüenza no sólo ataca a los hombres. En el tercer lugar están los productos de sex shop. ?No es para mí? es para una despedida de soltera?, se escucha habitualmente en estos locales. La frase, por más simplista que parezca, es la herramienta habitual de las mujeres para salir de un apuro. ?Cuando vienen chicas lo primero que advierten es que tienen que hacer un regalo o que tienen una despedida de soltera. Pero cuando les mostramos ?chascarrillos? que se usan para esos eventos terminan pidiendo cosas de verdad y develando su verdadera intención?, cuenta Martín, de Flora Multiespacio Erótico.

A la cuarta posición llegan los preservativos. Para evadir una situación incómoda, el latiguillo más común es hablar bajito, casi no mover la cabeza, y mirar para abajo, siempre para abajo. Aunque todo puede fallar. Es frecuente que en el momento de pedir una caja de tres el kiosquero -que no es ningún amigo- replica adelante de una vecina '¿los querés texturados?' A bancársela, los preservativos salvan vidas, previniendo enfermedades y embarazos.

Por último, y en quinto lugar están los tests de embarazo y las pastillas anticonceptivas. ?Necesito ?aquello? para una amiga?, dice una chica señalando un test de embarazo. ?Estoy buscando ?esto? que dice en la receta?, tratando de ocultar que se trata de pastillas anticonceptivas. Pareciera que la vergüenza desdibuja los nombres reales de las cosas y obligue a pedirlas por señas.

Con o sin vergüenza, los argentinos nos enfrentamos todos los días a estas situaciones, pero depende de cada uno cómo resolver esa situación incómoda que, como dice la Real Academia Española "suele encender el color del rostro".