Además de los ejercicios de matemática, las pruebas de ortografía y las clases de historia, los niños que sufren asma y alergias tienen el desafío extra, durante el período escolar, de controlar su enfermedad en el aula, el recreo y las clases de gimnasia.
Estos desafíos van desde manejar los síntomas que reducen la habilidad para participar de actividades deportivas o las reacciones severas ante ciertos alimentos o picaduras de insectos.
La encuesta ?Una vía aérea? (?One Airway Survey?), que analizó el impacto de la rinitis alérgica en la vida de 1,619 encuestados, reveló que el 71 por ciento de los pacientes tenía problemas de concentración en el trabajo o la escuela.
Según los expertos, la educación sobre el asma en los colegios es particularmente importante, más si tenemos en cuenta que esta enfermedad es la principal causa de ausentismo escolar entre las enfermedades crónicas.
Además, una investigación reciente reveló que el comienzo del colegio está asociado con un marcado incremento de las visitas al departamento de urgencias vinculadas al asma.
Los autores creen que al ser más frecuentes las infecciones respiratorias por rinovirus en el final del verano y el comienzo de otoño, la exposición a dicho virus en el aula podría ser responsable de algunos de los casos de asma. El estrés por comenzar el colegio y la exposición a los irritantes interiores también podría incidir.
Considerando la cantidad de tiempo que los niños pasan fuera de su casa cuando asisten al colegio y la incidencia de las alergias y el asma (más de 9 millones de niños menores de 18 en Estados Unidos sufren estas afecciones), resulta esencial el trabajo en conjunto de padres, maestros, médicos y pacientes.
Estos son algunos pasos útiles para reducir los potenciales alergenos que pueden afectar a su hijo en el colegio, según las guías de recomendación del Laboratorio Merck Sharp & Dohme:
Reunirse con maestros, entrenadores y personal médico del colegio para hablar sobre la condición de su hijo
Verificar que haya un ?Plan de Acción? a fin de saber cómo actuar frente a una posible crisis de su hijo Trabajar en conjunto con su médico para asegurarse de que los medicamentos estén siendo beneficiosos.
Hablar con su hijo y repasar cuáles son los factores desencadenantes de los síntomas de alergia o asma. Alentarlo a que pida ayuda al maestro cuando los síntomas empeoran.
Pedirle a su médico que complete un ?Plan de Acción? contra los alimentos que le provocan alergia a su hijo.
Informar al personal de la cafetería del colegio y a los maestros qué comidas debe evitar y sugerir alternativas seguras. Lo ideal es que su hijo lleve su propia comida.
Informar a los profesores de educación física sobre la enfermedad y sobre cómo actuar frente a una crisis de asma.
Verificar que su hijo lleve al colegio sus medicamentos y su medidor de flujo máximo.