Inician un relevamiento de los barrios cercanos al complejo Fonavi

El gobierno porteño intenta precisar las condiciones habitacionales de las familias de las zona. La Policía desalojó a las personas que en las últimas horas habían vuelto a ocupar las torres. Despliegan un operativo de contención para evitar nuevos desbordes

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 TELAM 162
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 Imagen de TV 162
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Los ocupantes de departamentos del Bajo Flores porteño comenzaron a abandonar el edificio, tras dialogar con el interventor del Instituto de Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires, Claudio Freidín.

El funcionario les aseguró que comenzará un relevamiento habitacional en el barrio Rivadavia, donde viven los ocupantes, para cumplir con lo prometido hace dos meses por el gobierno porteño.
 
Afuera de las torres y detrás de un vallado policial, otro grupo de personas reclamaba que el funcionario hablara con todos en la calle e instaba a los ocupantes a no abandonar los departamentos.

Habitantes de la villa 1-11-14 y del barrio Rivadavia, en Flores, protagonizaron encontronazos otros vecinos, luego de ocupar ilegalmente viviendas que habían sido adjudicadas a los ciudadanos del Fonavi.

Con la presencia de agentes de la Policía Federal y bajo la intervención del Gobierno porteño, los habitantes insultaron a los agentes y reclamaron a gritos que se les permita quedarse en las viviendas usurpadas que aún no fueron terminadas de refaccionar y construir.

En tanto, Freidín confirmó que hubo una reunión entre vecinos, representantes de los ocupas y autoridades del Gobierno porteño para resolver el conflicto en el bajo Flores, tras la segunda ocupación de viviendas por parte de habitantes del barrio Rivadavia en casas del Fonavi, que ya estaban preadjudicadas a vecinos.

"Se trata de gente que esta esperando que la Justicia nos reintegre el predio para acceder a una vivienda", señaló en Radio 10.

Según el funcionario, el Gobierno se encuentra en plena refacción para acondicionar las casas antes de hacer entregas. "Lo que no puede pasar es que la gente con una problemática ocupe otras viviendas con otros problemas", observó sobre los saqueadores.

Tras el saqueo en julio, la Justicia tomó parte en el conflicto y ahora se aguarda la decisión de un juez sobre el desalojo de las torres.

"La ocupación anterior tuvo dos etapas, saqueo y ocupación. Pero el daño que produjo nos va a demorar por lo menos 30 días más", añadió.

Freidín culpó a la Justicia por las demoras para la adjudicación. "Nos encontramos donde la Justicia no termina de definir la situación y la población que las viviendas tienen un proceso de construcción. Más allá de dar una respuesta seria, los resultados se van a ver en el corto, mediano y largo tiempo".

Ese día, cientos de personas saquearon los departamentos de siete torres del barrio Rivadavia, donde luego vecinos del lugar ingresaron a las viviendas, para evitar nuevos desmanes.

Por aquellos episodios, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires debió desembolsar más de 1.200.000 pesos para reacondicionar las viviendas del complejo.