Según informaron varios diarios españoles, Lorenzo Sanz ya tendría cerrada la compra de las acciones del club Málaga. Sin embargo, la noticia excede los términos comerciales: su hijo, Fernando, capitán del equipo andaluz, se hará cargo de la presidencia en caso de que la operación, a punto de cerrarse, se termine de concretar.
En los últimos días todo es incertidumbre en el conjunto español. Es que no se sabe bien qué va a ocurrir. Los Sanz, aprentemente con la negociación concretada, abonarán alrededor de 6 millones de euros a los dueños, que son parientes (los Asensio).
Lorenzo, el padre, aseguró que pese a la compra, no estará en la primera línea de conducción, aunque sí su hijo, quien cumpliría la doble función de futbolista y presidente de un club.
Fernando Sanz, el hombre en cuestión, declinó hacer cualquier tipo de comentario sobre la actualidad de su equipo. Incluso, ya pasó de héroe a villano: fue insultado en el último amistoso que disputó su equipo frente al Córdoba.
Además, ya se reunió con Marcos Alonso, el técnico, para definir algunas cuestiones que tienen que ver con el futuro.
El Málaga fue el peor equipo de la última temporada de la Liga española y la próxima temporada jugará en Segunda.