El sur de la isla de Java, la más poblada de Indonesia, no dejó de temblar por las réplicas del maremoto de 7,7 grados de magnitud del lunes pasado, que formó un "tsunami" (ola gigante) que mató a 528 personas.
El último terremoto detectado ocurrió hoy a las 04.34 GMT, fue de 5,2 grados en la escala abierta de Richter y tuvo su epicentro a 405 kilómetros al sur de Yakarta y a 10 kilómetros de profundidad en el Océano Indico, según la agencia estadounidense "Earthquake Hazard Program".
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Se han registrado siete movimientos telúricos en las pasadas 24 horas en el Indico frente al litoral javanés, que han tenido magnitudes de 6,0 hasta 4,9 grados y sus epicentros estuvieron, todos, a 10 kilómetros de profundidad, una posición favorable para crear las temidas olas gigantes, si hubieran sido más fuertes.
A estos temblores se unió otro el miércoles en el estrecho de Sonda, que separa Java de Sumatra, que alarmó a los expertos, de 6,0 grados y a 44,2 kilómetros de profundidad, según la actualización de "Earthquake Hazard Program" (Programa de Riesgo de Terremotos).
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El indonesio Yusuf Surachman, de la Agencia de Meteorología y Geofísica, opinó que el maremoto del lunes "es el principio de una serie de terremotos y habrá uno que será mayor de ocho" grados. "Los sismos se están desplazando hacia el estrecho de Sonda.
Si el epicentro se traslada al estrecho de Sonda pueden suceder dos cosas: un terremoto muy fuerte o la erupción del (volcán) Krakatoa", añadió el especialista.
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Además de este riesgo, cada nueva réplica reaviva el temor entre los habitantes de la costa javanesa devastada por el "tsunami" del lunes de la aparición de una nueva ola gigante.
Los equipos de rescate prosiguen hoy con la evacuación de cadáveres, hasta el momento 528 muertos, y con la atención de los heridos y las 38.700 personas desplazadas, de acuerdo con los datos provisionales de la oficial Agencia de Gestión de Desastres Nacional de Indonesia.
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(EFE).- El Gobierno indonesio advirtió que su presupuesto para desastres está a punto de agotarse y que es necesario obtener nuevos fondos para hacer frente a los daños del "tsunami" que el lunes causó 528 muertos y unos 40.000 desplazados en Java.
"De los 55 millones de dólares presupuestados para 2006 se han gastado ya más de 44 millones", indicó anoche la ministra de Finanzas, Sri Mulyani Indrawati, citada hoy por los medios locales. Indrawatri recalcó que el fondo debe ser triplicado el próximo año en previsión de nuevos desastres naturales.
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También anoche, la Agencia Nacional de Gestión de Catástrofes elevó a 528 la cifra de fallecidos por las olas que anegaron las playas y poblados de Pangandaran y Cilacap, a unos 270 kilómetros al sureste de Yakarta.
Mientras que el Gobierno intenta desbloquear nuevos fondos para hacer llegar la ayuda a las decenas de miles de afectados, los sismólogos señalaron que existe un riesgo elevado de nuevos movimientos telúricos en la región, en especial en el estrecho de Sunda, a menos de 250 kilómetros de Yakarta.
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Indonesia ha sido escenario de una cadena de catástrofes naturales desde enero pasado, siendo el más grave el seísmo que en mayo golpeó las cercanías de la ciudad Yogyakarta matando a unas 6.000 personas.
La tragedia volvió a repetirse el pasado lunes, cuando un maremoto de 7,7 grados de magnitud en la escala abierta de Richter provocó un "tsunami" que arrasó la costa sureste de la isla de Java, la más poblada de Indonesia.
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El archipiélago indonesio está situado en el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, un área de intensa actividad volcánica y sísmica.