Nada podría haber sido peor para David Trezeguet. Sin haber encontrado un lugar en el equipo durante toda la competición, e implicado en peleas con alguno de los principales referentes del plantel francés, le tocó entrar en el momento de la definición del partido ante Italia y falló uno de los penales que decretaron la derrota de su equipo.
Las imágenes de las lágrimas de este delantero nacido en Francia pero con una larga historia en la Argentina parecían resumirlo todo.
"Fue un Mundial bastante particular para mí, creí que iba a jugar más pero trato de llevarme lo positivo de mi campaña. Hemos llegado lejos aunque el final hayamos perdido de una manera muy rigurosa", dijo Trezeguet.
Francia llegó cuestionada al Mundial. Sufrió internas que hicieron reaccionar al arquero suplente (se fue de la concentración), al propio entrenador, quien debió hacer de mediador en varias discusiones, y al propio Trezeguet, que habría tenido un entredicho nada menos que con Zidane.
Como si fuera poco, el jugador de la Juventus tendrá que declarar por el escándalo del Calcio, supuestamente ni bien ponga un pie en Italia, precisamente la selección que se terminó llevando la Copa del Mundo.
Trezeguet falló el segundo penal de su equipo y la historia nunca pudo ser revertida por el arquero Fabian Barthez. "Felicitaciones a Italia, hay que decirlo", subrayó. Indudablemente, pese al meritorio segundo puesto, no fue éste su mejor Mundial.