Entrevistado por Radio10, el economista Carlos Melconian se refirió a la menor inflación registrada en los últimos meses, y en particular al 0,5 por ciento de incremento correspondiente al mes de junio.
Melconian afirmó que "la caída de la carne tuvo todavía influencia para alcanzar el 0,5 por ciento", en referencia a los descenso en todos los cortes bovinos en su precio minorista el mes pasado.
Sin embargo, el experto expresó que "todavía no es extrapolable a futuro" el descenso de los índices de costo de vida, más allá de los buenos guarismos alcanzados en los últimos meses.
"Si la Argentina está con el 10 u 11 por ciento anual, es con control de precios", refirió Melconian, quien consideró que la política de acuerdos impulsada por el presidente Néstor Kirchner es la principal impulsora de dichos descensos.
"Es una batalla que no terminó", afirmó el especialista.
En tanto, economistas de distintas vertientes expresaron que el porcentaje de inflación podría incluso ser menor este año al de 2005 y cerrar el año por debajo del 10 por ciento.
A los expertos el dato no pareció tomarlos por sorpresa, aunque reconocen que estuvo un poco por debajo de lo previsto antes de que finalice junio, lo que ratifica una firme desaceleración de la inflación.
Para los analistas más entusiastas, la marca del 0,5 por ciento del último mes, acrecienta la posibilidad de cerrar el año con una inflación de un sólo dígito.
La cifra "estaba cantada", aseguró a Télam Marcelo Lascano, para quien sólo sorprendió "al que estaba mal informado", y explicó que "el cálculo estaba dado porque hay precios que están administrados y se supone que su crecimiento será acotado. No era un hecho nuevo".
No obstante, Lascano exhortó a que se promueva "alguna ventaja fiscal sobre inversiones para aumentar la oferta en rubros que más crecen, sacando los estacionales", como medida para sostener el actual nivel de precios.
El economista Eduardo Curia reconoció cierto temor previo a que la inflación fuera "un poco mayor" y que un 0,5 por ciento "es muy lindo número porque confirma la desaceleración de la inflación, de las expectativas inflacionarias".
"Estas cifras dan más aliento para apostar a que nos coloquemos a menos del 10 por ciento en el año; aunque sigue siendo una hipótesis medio dificultosa, ahora uno tiene más aliciente para creer en ella, para terminar el año con una inflación de un dígito aunque sea alto", agregó Curia.
Al director de Enarsa, Aldo Ferrer, el 0,5 de junio no lo sorpendió "porque la inflación está controlada".
"Los precios se comportan como cabe esperar, la economía está equilibrada y la macroeconomía está sólida", agregó el economista del Plan Fénix.
Héctor Valle, fundador de la consultora FIDE y actual miembro del Fondo Nacional de las Artes, dijo que sus proyecciones estaban en torno al 0,5 por ciento "porque el seguimiento semanal de precios permitía ver que lo único que se movía era el área de servicios por las mejoras de los sectores de más alto poder adquisitivo de la población en turismo, esparcimiento e indumentaria".
"Pero los productos sujetos a la administración de precios, más la carne estuvieron muy estables y no había de qué sorprenderse. Los aumentos de salarios que se otorgaron maduraron en junio y no ejercieron impacto inflacionario", opinó el economista.
Valle aclaró que "esto hay que ratificarlo con una evolución de la inversión para que crezca la economía sin aumento de precios y sin necesidad de controlar los valores".
De esta manera la inflación orillará a fin de año el 10 por ciento que es un número "bastante inferior" al que se pronosticaba desde distintos centro especializados", agregó.