La marihuana es la principal sustancia de inicio en las adicciones, seguida por el alcohol y la cocaína, según un estudio realizado sobre 13.000 historias clínicas de pacientes atendidos durante el último año en la provincia de Buenos Aires.
El informe -realizado por autoridades bonaerenses- arrojó que el 48,2 por ciento de estos pacientes que se encuentran en tratamiento en la red asistencial de la Subsecretaría de Atención a las Adicciones del Ministerio de Salud provincial, señaló a la marihuana como la primera sustancia que consumieron.
En tanto, un 34,2 por ciento de los pacientes mencionó que se habían iniciado en el consumo de sustancias adictivas con el alcohol y un 9,4 por ciento con la cocaína.
Asimismo, el reporte destacó que "la información estadística que aportan las historias clínicas vigentes de los pacientes bajo tratamiento, no debe considerarse un perfil epidemiológico general de la provincia pero sí de la población asistida".
En ese sentido, indicó que "esta salvedad sirve para entender por qué del testimonio de los propios pacientes no surge con la intensidad que debieran cuestiones centrales sobre el origen de la adicción".
"Por ejemplo -agregó- la mayoría no reconoce como sustancia de inicio el alcohol, pero en la casi totalidad de los casos se rastrea un abuso sistemático en las primeras etapas de la escalada adictiva, así como también se puede observar que en el 100 por ciento de los testimonios se habla de policonsumo de dos o más sustancias".
En lo que se refiere a la sustancia que motiva el inicio del tratamiento, la marihuana continúa siendo citada como la principal en el 39.2 por ciento de los casos, el alcohol en el 29.4 por ciento, la cocaína en el 20.5 por ciento, y se observa la aparición de la pasta base (paco) con el 1.5 por ciento.
Esta última sustancia sólo fue mencionada como sustancia de inicio en el 0,1 de los pacientes, los que, en promedio, comenzaron a consumir a los 16 años.
Por otra parte, la calle -un 57 por ciento-, y el propio domicilio -un 24,9 por ciento-, fueron los lugares citados como los principales en donde se practicaba el consumo. Asimismo, el 57,8 por ciento de los consultados manifestó que el tipo de consumo era grupal.
Además, el estudio pudo establecer que cerca del 40 por ciento consumía alguna de esas sustancias diariamente, y un 22 por ciento más de tres veces por semana, mientras que cerca del 28 por ciento manifestó haber experimentado situaciones de sobredosis.
A la hora de señalar los motivos que impulsaron a las personas a consumir ese tipo de sustancias, la principal causa mencionada fueron los "problemas familiares": el 22,4 por ciento de los pacientes.
Este dato tiene su correlación con que más del 50 por ciento sostuvo que posee una estructura familiar abandónica, y un 5 por ciento se refiera a la misma como ausente, concluyó el informe.
El ministro de Salud bonaerense, Claudio Mate, consideró que la fuerte presencia del consumo de marihuana en los jóvenes que atiende la provincia "demuestra la fuerte tolerancia social que existe frente a esta droga".
Mate reconoció que la urgencia pasa hoy por "sacar el paco (pasta base) de los barrios del Gran Buenos Aires" y explicó que para eso "la provincia fue la primera en adherir a la desfederalización de la persecución del tráfico menor, que está dando muy buenos resultados".
Respecto de eso, mencionó los nuevos dispositivos terapéuticos para tratar a estos pacientes que, "por el acelerado deterioro que sufren, obligan a cambiar las estrategias de intervención en los barrios y nuestros propios servicios asistenciales", conluyó.
Autoridades bonaerenses indicaron que, por lo general, el paciente llega al servicio en forma voluntaria y aconsejado por alguna persona de su entorno.
Este año, el Servicio de Atención y Orientación telefónico gratuito Fonodroga (0800-2225462), recibió llamadas de 25253 personas que se comunicaron para solicitar orientación en materia de consumo de alcohol y drogas.
Cabe destacar, que los datos sólo reflejan el ingreso a los centros de la Red Asistencial de la Subsecretaría, por ende no puede adjudicarse al perfil epidemiológico de la población general.
La red se encuentra conformada por 181 servicios de atención públicos y gratuitos, de diferente complejidad, para la atención de patologías ligadas al uso, abuso y adicción a sustancias psicoactivas.