Nacido el 27 de abril de 1980, Cristian Lara es el jugador más petiso de los que disputan el Mundial. Su altura es de 1.62 metro y pesa 60 kilos. Juega en El Nacional, de su país, y es un mediocampista que anotó 3 goles en su Selección.
Tiene 20 partidos internacionales y su debut en el equipo nacional fue en 2002, cuando del otro lado estaba Guatemala.
Más altos ?apenas un centímetro, la lista la continúan, desde abajo, el árabe Mohammad Al Shlhoub, el marfileño Bakary Kone y el mexicano Zinha: todos ellos miden 1.63. Al Shlhoub juega en Al Hilal local y nació el 8 de diciembre de 1980. 15 goles en su Selección y una experiencia internacional de 48 encuentros es su carta de presentación en el máximo torneo del fútbol. Ya a sus 19 años, con tres goles a Uzbekistán, se convirtió en ídolo de su país. Fue el más bajo en el Mundial de Corea y Japón, pero eso no quita que sea valorado por muchos por sus condiciones para gambetear y generar muy buen fútbol. En su país le dicen el ?Maradona junior?.
El 17 de diciembre de 1981 nació Bakary Kone, un delantero potente y habilidoso que asombró a su país pero que no pudo todavía demostrar sus condiciones en el Mundial: Costa de Marfil ya armó las valijas y en ellas entraron los sueños rotos de este chico que juega en el Nice de Francia. Su currículo internacional lo componen 4 goles en el seleccionado y 19 partidos internacionales desde que debutó en septiembre de 2004.
Zinha nació en San Pablo bajo el nombre de Antonio Naelson Matiasar el 23 de mayo del 76. Se nacionalizó mexicano, juega en el Toluca y desde septiembre de 2004 juega en el equipo nacional, donde hizo 5 goles en 35 encuentros.
En esta lista, con 1.65 metros puede decirse que el inglés Aaron Lennon es alto. Nació ayer no más: el 16 de abril de 1987 y es jugador del Tottenham Hotspur. Desde los 16 años juega en Primera y desde ese entonces es uno de los jugadores más valorados no sólo en su Selección sino también en el torneo local.
Son los más bajos de altura física, pero sus aspiraciones son bien altas.