Los jueces de La Haya, que tiene a su cargo el juicio entre Buenos Aires y Montevideo por las papeleras sobre el Río Uruguay, decidieron no tomar en cuenta una serie de pruebas aportadas por el gobierno de Tabaré Vázquez porque fueron presentadas fuera de término.
Durante las audiencias de la semana pasada, la jefa de la delegación argentina, Susana Ruiz Cerutti, presentó una queja por la incorporación de esos testimonios. Según el estatuto del tribunal, las partes debe presentar las pruebas en plazos determinados para que se puedan realizar sus respectivas defensas.
"Argentina presentará una queja formal ante el Tribunal Internacional de Justicia porque Uruguay agregó un anexo a última hora y sin copia", subrayó Cerutti.
En este marco, el embajador argentino en Uruguay, Hernán Patiño Mayer, dijo que hay que ser "prudentes" y esperar con "calma y tranquilidad" la decisión de los jueces sobre el diferendo entre ambos países.
"Creo que todos tenemos que ser muy prudentes. Los dos países presentaron sus elementos y ahora hay que esperar que los jueces analicen los elementos presentados. Hay que esperar con calma y tranquilidad la decisión", señaló el diplomático en declaraciones a Radio 10.
Los países que son llamados a exponer en el marco de estas audiencias deben suministrar al secretario de la Corte toda la información que luego volcarán en sus alegatos y réplicas, tal como hizo Argentina.
Dentro de las irregularidades, una hace mención a una declaración jurada de un perito que señalaba que las papeleras que se construyen en la ciudad uruguaya de Fray Bentos no contaminarán el Río Uruguay.
Pero la resolución, reflejada en un artículo publicado hoy por el diario Clarín, no garantiza la posibilidad de que los jueces finalmente concedan a la Argentina la medida cautelar que solicitó.
En este marco, ayer el canciller uruguayo Reinaldo Gargano fracasó en su intento de regionalizar el conflicto al no encontrar quorum en el marco de la reunión del Consejo del Mercosur que se llevó a cabo en el Palacio San Martín, ubicado en Montevideo.
Fue el canciller del Brasil, Celso Amorím, quien específicamente hizo notar a Gargano el carácter "bilateral" del pleito por las pasteras en un tramo de la reunión y posteriormente lo hizo público en una rueda de prensa que se realizó al término de la sesión.
"El aspecto es una cuestión bilateral. Brasil sigue el tema con expectativa y desea que se encuentre una solución, que hablen, porque involucra a parte de la familia regional", señaló el canciller brasileño.
Mayer sostuvo además que las relaciones entre hermanos "siempre son muy complicadas", pero "no quiere decir que sea definitivo el malestar, para eso estamos trabajando".
La Corte se expedirá en un plazo "no mayor a ocho semanas" sobre la procedencia de la medida cautelar que reclamó la Argentina para paralizar la construcción de las papeleras hasta tanto el tribunal se pronuncie en forma definitiva en el diferendo con Uruguay.