El Arena AufSchalke, donde la Argentina enfrentó a Serbia y Montenegro, está considerado como el estadio más moderno de Europa por dos razones salientes: cuenta con un techo traslúcido que permite preservar el campo de juego y evitar que el sol genere molestias, y con un césped desmontable como la batería de un teléfono celular.
Para la Unión Europea de Fútbol Asociado (UEFA), este escenario alcanza el status de "seis estrellas", un eufemismo para decir que se trata, sencillamente, de la cancha más confortable y seductora de todo el Viejo Continente.
El partido se jugó, tal como estaba previsto, bajo techo, como lo anunció la propia FIFA. "Es para que las imágenes televisivas lleguen más nítidas a todo el mundo", explicó el máximo organismo del fútbol mundial.
En él hace de local en la Bundesliga el Schalke 04, que antes de la segunda guerra mundial era el equipo más popular de Alemania (ahora ese privilegio es del Bayern Munich).
Estrenado en agosto de 2001 y con capacidad para 48.426 personas, su inversión fue de 191 millones de euros.
¿Cómo se financió su construcción?. 122,5 millones de euros provienen del crédito que otorgó un consorcio bancario; 40 millones fueron invertidos por la empresa propietaria del estadio; 6,4 millones proceden de un préstamo cedido por una inmobiliaria; 10 millones fueron aportados por el gobierno de Gelsenkirchen; 5,1 millones fueron acercados por los socios del Schalke 04; y 1,7 millones de euros salieron de la empresa Emscher-Lippe-Energie.